jueves, 14 de julio de 2016

Jeanette Winterson

Ya no vives aquí, vives en lo prohibido desde los 16 años. ¿Qué sería de la niña sin desobedecer? Tú no has leído a Nietzsche, a Hegel, a Shopenhauer, inquietos, germinales y revueltos pero sabes lo que es el dolor. La niña adoptada se autoinventa ilustrada con dibujos. No hay una pizca de suciedad en tus sueños que se repiten siempre, que crecen cuando estás en crisis. De vez en cuando te gusta estar sola. Las frutas prohibidas te están devorando, te  comen en porciones; no te hace falta dinero, ni recursos, ni endriagos. El trauma es interno y salta y lo infecta todo pero eres la mujer más feliz del mundo. Los pies pueden ser feos y deformes como los de Villanelle pero puede haber  una hermosísima arboleda rojiza. Se dice – o se dijo- que pronto envejece la alegría, tú remas en la laguna y ves el futuro brillando en el agua.  Se creían que la idea de pecado flotaba sobre ti, que eras impura por toda la eternidad. Como dijo Mallarmé "la carne es triste y he leído todos los libros", piensas y pensaste en tu despacho de hacer metáforas. La realidad es mucho más misteriosa que las palabras que están mal vistas. Queramos o no, tú no eras una ofensa para el cielo, para los muertos, para la naturaleza. A veces vienes, igual que una niña semi-desnuda en un mundo de escaseces, impregnas con tu presencia cada pensamiento, cada recuerdo, cada partícula de tierra. Me enseñas tu baúl con ropas y disfraces. Nos vamos a la laguna y nos vemos a nosotros mismos en el agua, y en las deformaciones de las caras lo que podríamos llegar a ser. Luego veo tu sonrisa radiante y tu espléndida manera de nadar. Pasan diez minutos, luego veinte, después treinta. Me comentas que a tu madre el universo le parece un cubo de basura cósmica. Me preguntas si el cubo tendrá la tapa puesta o no. Quieres salir. Salir. Salir. Me lees unos poemas de una carpeta mediocre de gomas ya flojas y desalentadas por donde corre una sustancia de obsesión. Me das el consejo, la advertencia, la maestría que el resto no puede darme -y ellos lo saben. Me esperan muchas obligaciones, muchas responsabilidades y tareas sin terminar. Antes de irme te doy un juguete con tu cara de ángel de Passolini. Lo agarras con tanta impaciencia que me arañas la mano.

viernes, 1 de julio de 2016

A modo de poética



No abandono nunca
mi llaga de silencio y peso
o por ahí, los gatos menores y cursis,
una gata centáurica y rara
que pasea por caminos de escarpadura
y lagartos y lo mira todo
con ojos de niña lista por encima
del mogollón de replicantes.

Mi cuarto, de unos quince metros cuadrados.


jueves, 30 de junio de 2016

12 poemas


                  Siempre he tenido una tendencia al lirismo megalómano.
                                              Amélie Nothomb




EL AMANTE

Esa que veis es la bailarina de Izu, guapa y dispuesta, almohadón perceptible.
Esa que está cerca del puente Yugawa alimentándose de palomitas tostadas
y líneas de Faulkner medio entreleídas.
El corazón me late con fuerza.
En su piel la verdad es violenta e incandescente.




SALUDABLE

Ah saludable aquel que busca su Pentesilea centinela, sabe que la herida solo permanece abierta si duele. Y saludable aquel que escribe confuso y sofístico. Solo quiere regresar a las trincheras, ver que va como una niña que tiene que hacer los deberes y es la más bella reina de las Amazonas.






AQUILES, PENTESILEA

Aquiles, panal de espadas, panal de fuerzas, lupanar, se queda pensativo con las manos moradas de frío y sangre. Aquiles, un día, digo, mata a la más bella Pentesilea, infeliz y bestia, zurupeto y tonto. Amazona con los dientes más hermosos, bello cuerpo delgado, ojos sin microlentillas. Así era.

Coloca su cuerpo de maniquí de escaparate en la arena, le quita el casco -ser siempre una misma es agobiante- mascullando el placer. No le cierra los ojos llenos de sombra expuestos a la indocilidad de las cosas.

Hay un cadáver con piernas firmes y finas de Pentesilea, fermosa fembra, la más hermosa. Aquiles lacrimoso sin técnica ni sabiduría la mira. En el cuerpo contemplado de la muchacha encuentra la pulpa grata de la existencia que huele a dalia, a persona limpia, a cuerpo jabonado, a mujer sola e higiénica que traerá solo penumbra y humo.






CASI UN HAIKU

Casi siempre hay un Kakama
sobre el quimono índigo.
Bosques de cedro.






POÉTICA

Lesbia, la fermosa fembra. La ausencia de Lesbia es volverse del revés. Lesbia nunca me da a entender impaciencia o reproche. Llega a parecerme que le es indiferente. La piel está ahí habitual e invariable. El cuerpo es el dolor verdadero con ribetes de ternura.




POÉTICA II

Un cuerpo seguido
siempre de su sombra
me llama frecuentemente.
 





LA BAILARINA DE IZU

¿Qué hace la bailarina?
¿Por qué sale desnuda
desde el fondo de la oscura
casa de baños
yendo al armazón de mis instintos?

¿Qué hace la bailarina?




LAS GATAS

Cuando siento el odio
o el desprecio
del mundo,
mientras tu ausencia
cae de bruces, en pleno caos,
recojo de entre las calles
a todas las gatas
callejeras y utópicas
y leo versos para ellas.

Gatas persas de ojos redondos,
siamesas de ojos inteligentes,
la gata europea común.
"Oye, ¿crees que podrías
recitar a Kafka
suave y fecundante?".
"¿Aún estás leyendo los Diálogos de Platón",
me dijo una joven gata en una ocasión.
"-Página 240"
Las gatas son heroínas de manual
y todo su heroísmo estadístico
consiste en escuchar versos
(míos y ajenos, o sea mejores).
Juego a Ginsberg, a Zbigniew
Herbert y de noche me voy
entre el gran concierto
desconcertado de las gatas,
sus aullidos y maullidos
que no me dejarán dormir
mientras esté contigo
y que las tendrán
en un inmenso celo,
con los ojos de fuego
y los colmillos de un odio
de mil demonios.





CITAS APÓCRIFAS

Mi bailarina de Izu atasca las palabras en mi garganta. Sin ella todo lo que miro está podrido, rancio, es repugnante. Me ofrece almohadón de gato vestida o desnuda otra vez de sí misma, con los brazos extendidos. Acumula dolor sobre dolor.

                              Yasunari Kawabata

Los que ya no seré
incesantes y eternos
aún me esperan.

                              H. D. Thoureau



 
TODO

Pájaros de saliva pasados a limpio
en tu portafolios lámina
seísmo de semillas y de sexos
corren hacia tu cuerpo sonámbulo,
en un sprint hacia el contacto
con tu alfabeto mojado.
Por eso, masoca, busco pistas para durar
en tu piel, en tu bosque sin gasolina
donde no me frecuentan las dudas,
en tu orgía de jabones, geles,
champúes:
bajando por tu cuello.

 



PASADIZOS

Leí que lo mejor que se puede hacer es apoyarse en una línea de fuga..

Escribir es decir sin trabas lo que se quiere decir y no decirlo del todo.

Qué rara la avilantez.

Los rumores solo son mentiras a medias que entierran la verdad y la pudren.

Los snob están siempre a la última.

Todas las mujeres que conocí son Ally Mcbeal, veloces, maquillan el espacio vacío, pegan pestañas en el espacio vacío, pintan cejas en el espacio vacío.

La futurista debe reír y hablar, estar loca e histérica, ser ditirámbica y ponerse a bailar en mis oídos, ser telegráfica y practicar el código Morse y dejar la mente llena de puntos y rayas, ser dispersa y resistirse a cualquier clasificación o descripción.

Lo que más le alarma a Narciso es el rostro de lepra en el espejo.

Miles y miles de seres humanos que se quedan callados en defensa propia.

Cuando no tengo nada que hacer me convierto en un equizerino y vuelo.




LA HUIDA

Intento que el tiempo
no logre darme caza aguanevado.

¿No volverá así el perfume de Lesbia
que duerme con el bicho
en el bosque de Macbeth?




domingo, 12 de junio de 2016

Te doy la razón, Hemingway



Qué me dirás hoy, Ernest, razonable, pacífico?
Me decías hace años que hay secretos y cosas
que todo el mundo sabe. Con quién iré al Café des Amateurs
en la rue Mouffetard?
qué imán de qué ojos me salvará y me amará?
No hay lugar vacío, nada es borroso, 
si se posan en mí unos ojos. 

Qué me ordenarás apuntar en un enorme
bloc inglés, boxeador fungible?
 
Se acabó ya lo feo de mirar:  fue siempre ella, 
ella ...........cuerpo traslúcido en la garganta negra del sol
ella ...........mano de grafito delgada y fuerte
ella ........... niña que ha bajado a mi calle a jugar a Rayuela,
Antígona y Clitemnestra, Helena de Troya y Andrómeda,
Casandra y Cleopatra,
                          mi adiós a las armas, prolijo amigo,
                                                mi fiesta como tu París.
A qué visitar selvas y tigres de la prisa, al romper el alba 
si recuerdo su bosque 
sin roturar, de gacela, sus curvas de gata intelectual o aquel
                                                                                         equipaje de plumas
en el ala de la tarde?
Por qué no ver  con ella los cuadros de Manet y Monet
y los demás impresionistas
en el Musée du Luxembourg?
 
Nunca lo pensé y sin embargo, te aseguro, su piel acierta 
                                                                 a componer un cuadro perfecto,
la respuesta es Sara, querido Ernest , te doy la razón,
te hago caso.
 




Vivir para contarlo


La agitación 
o la calma las lleva 
uno consigo.

Doblo las páginas 
de cada libro ajeno. 
Me pertenecen.

Me faltas tú 
para que nada falte. 
Hermosa vista.

En el España 
visito a Lin Yu Tag. 
En el España.

Haz con mi piel 
una de tus maletas. 
Vámonos juntos.

En este mundo 
viajo a otro mundo 
lleno de sombras.

 


miércoles, 8 de junio de 2016

Nunca miento



Las ideas de vez en cuando amenazan con tirar el piano por la ventana.

Mis ideas me desechan con una risita desdeñosa.

Siempre leo entre líneas pero me quedo en blanco con lo que está a la vista.

La maldad quiere llegar muy alto: hay maldades que ríen y maldades que hablan; hay maldades locas, maldades telegráficas que practican el código Morse.

Para el paciente cada segundo es un universo de tiempo.

¿Cómo pueden vivir los que se conforman con lo que deja de pasar?

Las cosas inoportunas están sobrevaloradas.

Tener razón es una expresión de tristeza permanente, pero me vuelve loco de alegría.

Odio el ruido: está lleno de silencio estertoroso y estertóreo, mórbido y grotesco.

Por Lady Macbeth y Fedra y Casandra y Cleopatra.

Hay dos clases de personas: las que no se pasan ni media hora sentadas al piano y las que no hay quien las arranque de él.

Nunca miento si la mentira no abarca la eternidad.




Como tú



Las animal hembra
que empiezan de repente a gemir,
jubilosas y feroces,
con las mandíbulas moviéndose
como cordones de zapatos antiguos,
con el pecho jadeando
y las costillas crujiendo,
al desplomarse,
sin cerrarse
como las ostras,
son como tú.


lunes, 6 de junio de 2016

El que no me atreví a ser



Había megáfonos que gritaban: "Si te adulan, no te pares, espanta viejos buitres".

Las cicatrices son Bellas Durmientes.

La fama es volar al doblar la esquina como un avión demasiado cargado.

En mis pies duermen lápices, papeles, llaves, el gato de un escritor.

El optimista cava un túnel en la tierra para llegar al otro lado.

No hay nada más difícil que hacer el amor hasta perder el juicio.

Muy lentamente, del otro lado, apenas oigo tu voz.

Narciso, desde la sombra, se da el visto bueno.

Nada me divierte más que salir por una inesperada vena de fantasía.

Lo malo de la sinceridad es que es una palabra que comienza negándose, decía Ramón Gómez de la Serna. Nos dejan secos los golpes leves de sinceridad.

A los amores fatales les es imposible quedarse atascados en ninguna parte.

¿Qué quiere el apartamento vacío?

La poesía es poner las manos sobre unas piernas muy jugosas.

Un beso es un supuesto hegeliano.

Desde el hombre que soy, a veces me da por contemplar a aquel que no me atreví a ser.







viernes, 3 de junio de 2016

Vidas imaginarias




EL PLACER DE TU CARA

Cosas acumuladas que miramos
cuando la realidad es el deseo:
una luz proyectada, una mujer desnuda,
un piano urgente, una puerta cansada
tras la que acechan besos muy intensos
y sílabas por donde escapa el frío
y en las que se aniquila un cuerpo esbelto,
el estudio, la asepsia, el placer de tu cara.






LA PARTIDA Y OTROS HAIKUS


LA PARTIDA

Estabas muerta.
En mis pies exquisitos
sangre muy rápida.

BESO A ALICIA

Brotan de tu hombro
unas pecas muy rubias.
Cierro tu boca.

NUNCA MÁS

Mi novia dice
que me parezco a Jekyll.
Hyde muy severo.

LA INVITADA

Cara de chico.
Tu nariz infantil,
eso me gusta.



NO LO DIJE YO, LO DIJO CRISTINA
RIVERA GARZA

La Vampira Mujer merodea
cibercafés casi de madrugada.
La que escribe de noche está.
La que escribe tiene la máscara perfecta.
La que escribe digiere, incorpora, escabulle.




ENFERMEDAD

Por si acaso mi caligrafía
no saluda a nadie, no mira a nadie,
porque nadie hay aquí
y yo menos que nadie,
velo el sueño demente de mis letras.
La enfermera se ha ido
llevándose un termómetro
que tenía en su médula de mercurio
la temperatura de mi caligrafía,
el más secreto calor de aquel cuerpo.
Una sensación propia y embargante.
La caligrafía se despertó al anochecer.





SOBRE UN TEMA DE JULIO CORTÁZAR

Aprisa. Voy.
Qué será de mí sin lustraros cada mañana,
sin que vaguéis conmigo
por las terrazas de los cafés,
sin que mis manos os abran tantas veces,
sin que me adentre por vuestras páginas
de piel finísima, pesantes, iluminadas,
inmortales, oblicuas,
con mis pies descalzos,
¡libros míos!





POETA LOCO

Poeta loco, qué senos tan sosos
te obsesionan, no tienen nada que decir,
poeta polvoriento, abarcador,
descubrirdor, la muchacha
queda atrapada en el poema,
sudor en las manos.

Nevermore, nevermore, pájaros te devoran
donde no hay silencio,
idioma de gatito escupes versos
¿sabes? Todos estamos locos ¿sabes?

Pálidos, expectantes los humanos, quieren
como mastican un chicle,
eres Ícaro en el cuadro de Brueghel
dolor por nada y para nadie,
poeta loco, zarza viva, incendio genital.











miércoles, 1 de junio de 2016

Antesala



El amor son los gatos que nos pasean el regazo.

El fracaso es no mirar tus piernas firmes, graciosas, quebradizas.

Enamorarse es como un cansancio en el nacer de una relación que uno se propone llevar hasta el final.

Poemancipada.

Amo lo picassiano y a mi pareja.

Siempre presumía de los defectos que no tenía.

El amor es deshacer flores desconocidas como Ofelia.

Lo que más le alarma a Narciso es el rostro de lepra en el espejo.

El pájaro morirá inquieto, histérico, ruidoso, porque el mundo está en orden, sensato y frío.

La bondad hiere, afrenta, inflige.

Me has vuelto loco entre penumbra y humo. Me has vuelto loco.