Sabes quien soy si sabes que me gustaría que hiciéramos las cosas
que mis poemas dicen cuando no tienen nada que decir.
viernes, 19 de septiembre de 2014
martes, 16 de septiembre de 2014
Melancholia. Haikus para una recién llegada
Miro tu cuello
rebelador con be.
Perplejidad.
Un hombre pinta
la eternidad doméstica.
Es Caillebotte.
Deprisa el mundo
sin tiempo para verte.
Flor del arcén.
Sale en la tele
el danés Lars von Trier.
Melancholia.
Solo tus ojos.
No hay lumbre más ardiente.
salvo Antares.
Así que es esto.
El color a incendio
de tu arboleda.
Casualidad:
la luz de supernova
alumbra un rostro.
Con tu mirada
de Lolita perdida.
Por fin te encuentro.
miércoles, 13 de agosto de 2014
Mujer risueña
Mujer con argumento y con verbo de ida,
mujer de cuchillos en tu cuerpo,
hermosa como un huracán,
la viajera que perdimos.
Soy por fin experto en amistades peligrosas.
No eres el rojo, ni el azul de Rubén,
ni el carmín, no eres un color, mujer,
eres la mirada que levanto del teléfono.
Mujer risueña, con risa y con rosa,
que sabe aburrirse y descubrir ciudades,
eres el alboroto cuando escribes tu sms.
También eres sol y silencio, muchacha clara,
ya sé que a veces piensas que la vida
es tos de diciembre y rodillas heridas.
Me conoces y no lo sabrás nunca,
me conoces y no importa que lo sepas.
Motor de búsqueda, mujer risueña
con todo en el hueco de sus manos.
Una mujer que me pinta una sonrisa por dentro.
mujer de cuchillos en tu cuerpo,
hermosa como un huracán,
la viajera que perdimos.
Soy por fin experto en amistades peligrosas.
No eres el rojo, ni el azul de Rubén,
ni el carmín, no eres un color, mujer,
eres la mirada que levanto del teléfono.
Mujer risueña, con risa y con rosa,
que sabe aburrirse y descubrir ciudades,
eres el alboroto cuando escribes tu sms.
También eres sol y silencio, muchacha clara,
ya sé que a veces piensas que la vida
es tos de diciembre y rodillas heridas.
Me conoces y no lo sabrás nunca,
me conoces y no importa que lo sepas.
Motor de búsqueda, mujer risueña
con todo en el hueco de sus manos.
Una mujer que me pinta una sonrisa por dentro.
domingo, 3 de agosto de 2014
Un día feliz
Ser escritor de obras de un modo intuitivo es un lujo. La exigencia de verbalizar te mantiene adicto al mundo en tiempos que invitan a salir corriendo, a no tener nada bajo control. Le envío mi libro de poemas a Alba. De esos versos, hay algunos que me vienen una y otra vez a la memoria: "De todas las felicidades, me quedo, / lo digo absolutamente en serio, con la que vive en tus piernas / alargadas, la de días de sol y cielos claros".
Decía un poeta chileno que andan días iguales persiguiéndose. En este día feliz, yo no soy Pablo Neruda. Pero soy todos los que seré y los lugares que vienen de no sé dónde, y que tanto amé.
Decía un poeta chileno que andan días iguales persiguiéndose. En este día feliz, yo no soy Pablo Neruda. Pero soy todos los que seré y los lugares que vienen de no sé dónde, y que tanto amé.
domingo, 27 de julio de 2014
Ana Belén
Ana Belén me va deslumbrando para siempre.
Por eso hay tan pocas estudiantes buenas
y tan pocas amigas buenas.
Es flor de verano cansada, incansable,
con personalidad como dice Stendhal.
Hace brillar la piel de quien está cerca, minuto perfecto,
es como las cosas inmensas, pacífica,
y sabe que lo mejor está por venir.
Ya viene Ana Belén sin vueltas ni revueltas, esa palabra suya
si la rapto de sus quehaceres y sus asombros.
Trae lasaña cuando puede,
entre dos fuegos, siendo amiga, y tan dispuesta.
Ana Belén es un aeorpuerto constante,
unos ojos que ven regresar el mar
cuando no hay mar alguno y nada regresa.
Cada vez queda menos gente
para que nos recuerde lo importante,
pero ella lo recuerda.
Ana Belén me va deslumbrando
con su biografía, sin hacerme sospechoso por poeta.
Ana Belén, amor de sus hermanas, todas ellas buenas
en cualquier caso, tiempos felices.
Guardo como un tesoro nuestra amistad.
A veces basta con mirar lo recorrido.
Por eso hay tan pocas estudiantes buenas
y tan pocas amigas buenas.
Es flor de verano cansada, incansable,
con personalidad como dice Stendhal.
Hace brillar la piel de quien está cerca, minuto perfecto,
es como las cosas inmensas, pacífica,
y sabe que lo mejor está por venir.
Ya viene Ana Belén sin vueltas ni revueltas, esa palabra suya
si la rapto de sus quehaceres y sus asombros.
Trae lasaña cuando puede,
entre dos fuegos, siendo amiga, y tan dispuesta.
Ana Belén es un aeorpuerto constante,
unos ojos que ven regresar el mar
cuando no hay mar alguno y nada regresa.
Cada vez queda menos gente
para que nos recuerde lo importante,
pero ella lo recuerda.
Ana Belén me va deslumbrando
con su biografía, sin hacerme sospechoso por poeta.
Ana Belén, amor de sus hermanas, todas ellas buenas
en cualquier caso, tiempos felices.
Guardo como un tesoro nuestra amistad.
A veces basta con mirar lo recorrido.
lunes, 21 de julio de 2014
Andan días iguales persiguiéndose
sábado, 19 de julio de 2014
Advertencia
Un aforismo de Benjamín Prado con
doble fondo: "Si pretendes que te abra
mi corazón vas a tener que llamar a un
cerrajero".
jueves, 17 de julio de 2014
Insomnio
Despiertas una noche
y te llega la felicidad partida en dos,
el cuerpo tuyo tan real como el fuego o la tormenta
que encuentro aun sin buscarlo.
Casi todos los días, ciento veinticuatro,
te veía en el mismo lugar,
el mismo viaje.
Hoy acabo con todo. Puedo escribir
los versos más tristes este insomnio.
Me has dado dos encargos
1) No moverme en tu misma dirección
2) No verte.
Así que ahora soy un hombre ocupado.
Lo digo absolutamente en serio.
Así que así las cosas no soy
ni mucho menos el mismo.
Me lo noto en las palabras y en los sueños
de este ateo practicante.
Nada es lo que era. Me aparto de tus pensamientos.
y te llega la felicidad partida en dos,
el cuerpo tuyo tan real como el fuego o la tormenta
que encuentro aun sin buscarlo.
Casi todos los días, ciento veinticuatro,
te veía en el mismo lugar,
el mismo viaje.
Hoy acabo con todo. Puedo escribir
los versos más tristes este insomnio.
Me has dado dos encargos
1) No moverme en tu misma dirección
2) No verte.
Así que ahora soy un hombre ocupado.
Lo digo absolutamente en serio.
Así que así las cosas no soy
ni mucho menos el mismo.
Me lo noto en las palabras y en los sueños
de este ateo practicante.
Nada es lo que era. Me aparto de tus pensamientos.
sábado, 31 de mayo de 2014
Todos quieren ser Buero Vallejo
Hay cosas que se aclaran mejor con las
luces apagadas, decía el poeta. Todos
quieren ser Buero Vallejo, vivir en
Hermanos Miralles, 36, barrio de
Salamanca. Lo veo desde la ventana del
café. Todo el día ha pasado gente con
preocupaciones y tristezas que no se
le caían de los hombros. Han pasado uno
a uno todos mis amigos. Todos mis amores.
Todo los que yo había sido. Todos
quieren ser Buero Vallejo, valorar la
escalera penetrante en nosotros, que
no nos es ajena.
miércoles, 28 de mayo de 2014
Ana Belén
Ha vuelto Ana Belén
el encanto de chica
con sus dedos minuciosos
y sus varios mares.
Acuden sonrisas de paz
a su rostro,
echa las volantas del fuego,
ella es maestra de la conducta
hecha de luz y rapidez.
Acude Ana Belén,
guiso geométrico
primero entre los mejores,
mejor entre los primeros.
Ella es una sartén elegante
que por las tardes se metamorfosea
en americana y perfume.
Ella es lo morado de su olor,
nos helamos sin su abrazo.
La cocina, ya sin ella,
es solo una cocina.
el encanto de chica
con sus dedos minuciosos
y sus varios mares.
Acuden sonrisas de paz
a su rostro,
echa las volantas del fuego,
ella es maestra de la conducta
hecha de luz y rapidez.
Acude Ana Belén,
guiso geométrico
primero entre los mejores,
mejor entre los primeros.
Ella es una sartén elegante
que por las tardes se metamorfosea
en americana y perfume.
Ella es lo morado de su olor,
nos helamos sin su abrazo.
La cocina, ya sin ella,
es solo una cocina.
jueves, 22 de mayo de 2014
Desencontrarios, de Paulo Leminski
Mandé a la palabra rimar,
ella no me obedeció.
Habló en mar, en cielo, en rosa,
en griego, en silencio, en prosa.
Parecía fuera de sí,
la sílaba silenciosa.
Mandé a la frase soñar,
y ella se fue por un laberinto.
Hacer poesía, yo siento, apenas eso.
Dar órdenes a un ejército,
para conquistar un imperio extinto.
ella no me obedeció.
Habló en mar, en cielo, en rosa,
en griego, en silencio, en prosa.
Parecía fuera de sí,
la sílaba silenciosa.
Mandé a la frase soñar,
y ella se fue por un laberinto.
Hacer poesía, yo siento, apenas eso.
Dar órdenes a un ejército,
para conquistar un imperio extinto.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Poemas de la última noche de la Tierra
Estoy en un bar,
afuera hacía un frío terrible
y mientras tomo café -mi pasatiempo favorito-
saco el ejemplar de Bukowski
Poemas de la última noche de la Tierra.
Pienso a menudo que los grandes autores
son los autores que necesitamos
y se esconden en cuevas gigantescas.
Leo el libro entero, algunos poemas son buenos (para mí)
qué gran tipo aquel perro viejo,
los versos que albergan
algún significado.
Cierro el libro y acabo el café
para llenar el vacío.
Charles me tira unos versos a la cabeza:
Al cercanos los perros de las horas
nada pueden arrebatarnos salvo las horas.
afuera hacía un frío terrible
y mientras tomo café -mi pasatiempo favorito-
saco el ejemplar de Bukowski
Poemas de la última noche de la Tierra.
Pienso a menudo que los grandes autores
son los autores que necesitamos
y se esconden en cuevas gigantescas.
Leo el libro entero, algunos poemas son buenos (para mí)
qué gran tipo aquel perro viejo,
los versos que albergan
algún significado.
Cierro el libro y acabo el café
para llenar el vacío.
Charles me tira unos versos a la cabeza:
Al cercanos los perros de las horas
nada pueden arrebatarnos salvo las horas.
domingo, 27 de abril de 2014
Lo que te cuento a ti
Lo que uno no sea capaz de encontrar en su barrio no lo encontrará en una esquina de la Quinta Avenida.
¿No debería escuchar, con el cisne suave de la niebla, el pensamiento maravilloso y genial de que cuanto vive en mí es un admirable regalo?
Fuimos tan jóvenes que todo nos nombraba en su perjurio.
Hay una máxima de Sabato que siempre tengo muy en cuenta: "De un sueño se puede decir cualquier cosa menos que sea una mentira".
Has dejado a tu gloria pendiente un enjambre de ventanas: ten tiempo de mirar una nube o dialogar con el viento discreto.
La alegría que me saco de los bolsillos es comenzar. Comenzar me confecciona y es vivir, siempre, a cada instante.
Solo escribo de mí mismo cuando escribo de otras cosas.
Nunca le he contado a nadie lo que te cuento a ti.
viernes, 25 de abril de 2014
Pavese y yo
"No deberías tomar nunca en serio las cosas que
no dependen de ti solo, como el amor,
la amistad y la gloria", me dice Pavese.
Coincido con muchas de sus ideas. Coincido
en pensar que lo que triunfa es una
agresiva insistencia. Soy de esas raras
personas que no se pasan la vida quejándose,
que ya saben al levantarse lo que van
a desayunar.
miércoles, 23 de abril de 2014
Tuve un sueño
Créanme ustedes, como un escritor sin éxito vivo feliz en mi burbuja, escuchando el martilleo de mis versos, jugando con mi prosa libre, con planteamientos fosfóricos que decirte los martes, con las puertas entornadas, esperando nuestro encuentro sin una pena de muerte. Como tengo ojos en la cara quedo con mi psicoanalista, el mar, que me dice que los secretos extratemporales que me aterran salgan a la luz. Los sueños nos vuelven más tontos las más de las veces. Y yo sigo soñando. Tengo en cuenta a mis sueños a la hora de tomar cualquier decisión. Llevo la cuenta de todo. No hay taxonomía que me clasifique. De las citas literarias. De nuestros viajes venideros sin anestesia. Sé que estaremos en Teruel, una tarde, en verano. De los restos del que hubiera sido. Repaso alguna gran ciudad perdida que se gana, que me hace perder la cabeza. Como tú en mi vida. Eres todas las mujeres y sonríes en todas las bocas. Recuerdo, repentina e inexplicablemente, a Kenneth Rexroth, quien habla en su poema de un tío suyo y de su convencimiento de que existe, en alguna parte, un doble de cada uno de nosotros. Todos nos topamos con otras personas, que portan rostros diversos e interfieren en nuestras vidas. Es Martín López-Vega quien habla: "Todas las caras que uno ha visto a lo largo de su vida / se organizan en series misteriosas; y cada uno / de nuestros amigos, cada uno de nuestros amores, / coincide misteriosamente con algunos otros / en algún rasgo que creíamos único, en la manera de mover las manos, / en el gesto de respuesta a un comentario cariñoso". Y estoy de acuerdo. ¿Dónde fue, en Italia, con los pies molidos? ¿Eras tú la única capaz de hacer de cada instante un instante único? ¿Me diste tú el billete que me trajo lentamente desde París? ¿Te besé en la Rambla en un día sin mácula? ¿Eres el ángel de la salvación que me sirve tarta cierta sin gesto perezoso con la camiseta más sexy, por encima de la conversación vana y el deseo? Cuanto podía esperar tú me lo has dado. Me despierto de las ensoñaciones sabiendo que hay personas que son la parte de mí que a mí me falta. Te has ido con la luz que ilumina el mundo pero no te has ido del todo, en la nostalgia y el vacío está tu sonrisa, en la música secreta del recogimiento oigo tu voz, y aun en soledad siento tu fugitiva compañía. Como la vida misma: siempre huyendo de nosotros mismos para acabar por encontrarnos en cualquier parte.
domingo, 13 de abril de 2014
Inéditos de Lorca
El balbucir del caimán que se traga mis bostezos, las torres de ruido hacia tres mil espaldas, el inmenso ejército de ventanas, las brisas doloridas.
Todos habéis oído hablar de la imaginación. Para mí la imaginación auténtica es caminante, avanza como avanza el caballo puro sapientísimo.
Rascacielos, inmensos letreros, los negros que esperan, que crecen, que cantan. Americanos rubios y niñitos degollados. Protestan a la espera de la barcaza de prestado día y noche y siempre. Un hombre apoyado en la barandilla del embarcadero. Una aceptación de soledad, la multitud, el agua aulladora.
El gran Rafael entiende que los Diarios verdaderamente vomitan la bienhechora melancolía: son mis cuatro paredes blancas.
Cayó un chaparrón de manera exacta, lo demás se lo llevó el viento, y, cristalino, nos empapó. Todo el mundo se comprendió mejor bajo la lluvia.
Como ardiente apasionado del teatro es curioso cómo surge la protesta cuando la hermosa muchacha está en los horrores del drama y de la tristeza. Es el mundo visto siempre, siempre, siempre, a través de ella.
En nuestros sueños y en nuestras nebulosas somos todos cante jondo, color espiritual y siguiriya, vocablo facilísimo.
Estamos, por primera y acaso única vez en la vida, a veinte mil leguas de las palabras que manan y de todos los temperamentos.
Todos habéis oído hablar de la imaginación. Para mí la imaginación auténtica es caminante, avanza como avanza el caballo puro sapientísimo.
Rascacielos, inmensos letreros, los negros que esperan, que crecen, que cantan. Americanos rubios y niñitos degollados. Protestan a la espera de la barcaza de prestado día y noche y siempre. Un hombre apoyado en la barandilla del embarcadero. Una aceptación de soledad, la multitud, el agua aulladora.
El gran Rafael entiende que los Diarios verdaderamente vomitan la bienhechora melancolía: son mis cuatro paredes blancas.
Cayó un chaparrón de manera exacta, lo demás se lo llevó el viento, y, cristalino, nos empapó. Todo el mundo se comprendió mejor bajo la lluvia.
Como ardiente apasionado del teatro es curioso cómo surge la protesta cuando la hermosa muchacha está en los horrores del drama y de la tristeza. Es el mundo visto siempre, siempre, siempre, a través de ella.
En nuestros sueños y en nuestras nebulosas somos todos cante jondo, color espiritual y siguiriya, vocablo facilísimo.
Estamos, por primera y acaso única vez en la vida, a veinte mil leguas de las palabras que manan y de todos los temperamentos.
jueves, 10 de abril de 2014
Voy contra mi interés al confesarlo
miércoles, 9 de abril de 2014
Demasiado feliz
No ya llevar la cuenta de todo en malas
noches de insomnio, atormentado de
soledad y espejos, sino llegar a la
conclusión de que la vida nos va
escribiendo cada día. En la fugitividad
de mi corazón permanecen y duran
seis o siete personas a las que he
amado. Pues bien, eso sí, ahora sonrío
y me sonríes llena de viento y belleza
y le dan a uno ganas de arrojarse al
río del olvido. Pero pronto pongo mala
cara y recuerdo que no sé nadar en los
sueños, de un tirón. Y es que, a cierta
edad, hay quienes toman, como yo, todas
las precauciones posibles para no ser
demasiado feliz. Quien siempre gana
nada sabe de la vida.
jueves, 13 de marzo de 2014
Escrito a cada instante
Lo que me ocurre por las calles o en
la banqueta del café, está escrito a
cada instante, como en el verso de
Panero.
miércoles, 12 de marzo de 2014
Las olvidadas
Voy a un nuevo café mago y emblemático,
con una úlcera ideológica,
donde hay un cartel que prohíbe la entrada
a narcisistas, beatniks, etc.
Es un cartel formulario que nada dice de las olvidadas
que buscan su piel en todos sus amantes,
de modo que el sitio están lleno
de abstractas de vestidos melancólicos
huyendo de la casa,
tridimensionales rubias y tecnófobas,
morenas quietistas
sin ginebra y sin palabra,
desconfiadas que se olvidaron del mundo
y el mundo atónito las olvidó.
Todo el mundo quiere desvestirse
recordando a todo el mundo, naturalmente,
menos a las olvidadas
que son viceseñoritas
de camas silenciosas.
Ellas no tienen, ya saben ustedes,
opinión ni información,
desconectan datos, no pulsan teclas.
Ahora el país lo que le pasa es que está lleno de olvidadas
que están ultrajadas, cansadas y bravas
como un púgil de Hemingway.
En el café te las encuentras tiradas por las mesas
como metáfora necesaria y urgente
de Melibeas primerizas que se llaman Liberales.
Antes de la red social, las olvidadas no eran problema,
se contaba con ellas, formaban parte del costumbrismo local.
Así que no se olviden del mundo olvidadas,
manos a la obra, manden mensajes indiscretos,
hagan llamadas decididas, pónganlo fácil al caballero
que trepa el tiempo de las enredaderas.
Dense a la poesía y a la lluvia,
que es el cielo encendido donde van la realidad y los sueños
de las que nos entendieron un poco.
con una úlcera ideológica,
donde hay un cartel que prohíbe la entrada
a narcisistas, beatniks, etc.
Es un cartel formulario que nada dice de las olvidadas
que buscan su piel en todos sus amantes,
de modo que el sitio están lleno
de abstractas de vestidos melancólicos
huyendo de la casa,
tridimensionales rubias y tecnófobas,
morenas quietistas
sin ginebra y sin palabra,
desconfiadas que se olvidaron del mundo
y el mundo atónito las olvidó.
Todo el mundo quiere desvestirse
recordando a todo el mundo, naturalmente,
menos a las olvidadas
que son viceseñoritas
de camas silenciosas.
Ellas no tienen, ya saben ustedes,
opinión ni información,
desconectan datos, no pulsan teclas.
Ahora el país lo que le pasa es que está lleno de olvidadas
que están ultrajadas, cansadas y bravas
como un púgil de Hemingway.
En el café te las encuentras tiradas por las mesas
como metáfora necesaria y urgente
de Melibeas primerizas que se llaman Liberales.
Antes de la red social, las olvidadas no eran problema,
se contaba con ellas, formaban parte del costumbrismo local.
Así que no se olviden del mundo olvidadas,
manos a la obra, manden mensajes indiscretos,
hagan llamadas decididas, pónganlo fácil al caballero
que trepa el tiempo de las enredaderas.
Dense a la poesía y a la lluvia,
que es el cielo encendido donde van la realidad y los sueños
de las que nos entendieron un poco.
lunes, 24 de febrero de 2014
Unos versos de Blaga Dimitrova
"Tu camino te llevó hasta el abismo. / Ha llegado el momento / de volar".
miércoles, 22 de enero de 2014
Mis secretos
Tienen tus ojos
humo de barricada
buscando mares.
Todos estamos
de más en este mundo.
Mas tú no sobras.
Ventana abierta.
Si miro a otras vidas
mi rostro miro.
El no hacer nada
a debida distancia:
arte complejo.
Son mis secretos,
los digo a todo el mundo.
Puro misterio.
humo de barricada
buscando mares.
Todos estamos
de más en este mundo.
Mas tú no sobras.
Ventana abierta.
Si miro a otras vidas
mi rostro miro.
El no hacer nada
a debida distancia:
arte complejo.
Son mis secretos,
los digo a todo el mundo.
Puro misterio.
martes, 7 de enero de 2014
domingo, 8 de diciembre de 2013
Que venga a estar conmigo
A veces juego a estar enamorado y
entonces me repito una frase de
Bernardo Soares: "La suerte, si quiere,
que venga a estar conmigo".
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Por eso aprendo tanto
Somos personas de la calle que intentan
comprenderse en sus contradicciones
y tenemos que decir muchas cosas.
viernes, 18 de octubre de 2013
Café de los recuerdos
En el Café Riesgo encuentro a un hombre sin cara que me ofrece la memoria de Paul Auster. No me ofrece una botella de bourbon ni dinero sino cada pensamiento, cada recuerdo del autor de Nueva Jersey, la memoria de la tarde en que éste escribió El libro de las ilusiones. Y yo, estresado como estoy con mi novela, acepto encantado.
viernes, 11 de octubre de 2013
El maniquí
A media mañana me levanté, me duché, me afeité y salí a la calle. Con las llaves en las manos me fui a comprar un regalo para mi novia, que era una persona difícil de comprender. Quedé, por otra parte, con mi amiga Cristina, joven y responsable, para que me asesorara a estas alturas de la competición. Tiene que ser aquí te pillo, aquí te mato con las prendas, me dijo. Yo nunca he tenido gusto para comprar regalos. Caminé con ella pensativo. Deseaba comprar algo bonito. Cuanto gastase era lo de menos. Llegamos a Zara, una tienda que está situada en el edificio de Buenavista, a la que había acudido en otras ocasiones de emergencia y entramos por curiosear un poco. Estaba relativamente cerca de casa. Me proponía con ello evitar que me entrasen las prisas. Me gusta mirar las cosas con calma, no precipitarme, ya saben a lo que me refiero. Resultamos ser los únicos clientes pues aquel lugar estaba desierto. De repente Cristina me oyó musitar a los maniquíes: "os quiero a todos", y tuvo que marcharse dejándome solo en tierra de nadie. Vagué durante un rato por los diferentes pisos y anaqueles de la tienda y me perdí entre tanta ropa. —¿Puedo ayudarle?, me dijo la dependienta de turno. Últimamente me lo preguntan cada vez con más frecuencia, no le dejan a uno respirar. Durante unos minutos te vigilan con desconfianza y te espetan un “¿Necesita ayuda?” Al parecer, según el decir general, tienen vigilantes vestidos de calle y si ven que las dependientas no se involucran, las despiden sin miramientos. Hay que andarse con cuidado. Son tiempos convulsos. —No, gracias, solo estoy echando un vistazo, susurré con tono serio. Luego me comentó que en otra vida había conocido a Julio César, a lo cual dedicaré otro día un capítulo aparte. Seguí dando vueltas a la deriva del centro, inquieto, a sabiendas que aquí igual tampoco encontraba lo que buscaba, cuando de pronto… —Pst… —oí. El murmullo procedía de un maniquí que se tiraba un aire a Marilyn Monroe y que estaba situado cerca de la entrada por lo que, a simple vista, no se veía. —Pst…—Volvió a insistir, tras lo cual (y era aún más extraño tratándose de un maniquí de una tienda) me hizo señas con un dedo para que me acercara. ¿Se trataría de un truco electrónico de última generación para animar un poco aquel lugar desolado, tan falto de clientela? Yo sustento la teoría de que los maniquíes, por norma general, no hablan. —Quiero pedirle un favor, dijo amable y luminosa aquella Marilyn elegante, con una belleza fuera de lo común. Si era un truco electrónico no estaba nada mal. —¿De qué se trata?, dije tras la primera reacción de sorpresa. —Es que tengo un poco de prisa, ¿sabe?, contesté, pese a mi timidez. —Necesito que me lleves contigo… —¿Llevarla? ¿A dónde? —A cualquier parte, no importa dónde, necesito salir de aquí, añadió animada y somnolienta. —Mire, no puedo ayudarla, dije a regañadientes pues al hablar con ella me sentí a salvo de la realidad. Pero pensé que si llegara a oídos de mi novia que estaba hablando con un maniquí, podría molestarse. —Por favor, te lo suplico (Se puso de rodillas frente a mí). Aquel maniquí estaba vivo desde luego, era completamente real. Me parecía imposible que un maniquí se moviera y hablara con aquella naturalidad. Nunca había entrado en mis cálculos aquella situación. Era algo bien extraordinario, curiosísimo. Podía pasar cualquier cosa. Se veía que estaba deseando escapar de allí como fuera, de eso no hay la menor duda. Justo cuando ya estaba a punto de rescatarla de aquel lugar grande y misterioso, la dependienta nos interrumpió de manera súbita —¿Puedo ayudarle?. El maniquí se quedó sin brillo, inerte, como una roca. Yo me quedé sin decir nada y me fui de allí tan rápido como pude debido a la impresión, y no me dio tiempo a reaccionar con sensatez. Mientras andaba en dirección a casa con pasos torpes y pesados, intentando ordenar las ideas, sus ojos vagaban todavía en torno mío. Iba cabizbajo dando patadas a las piedras y pensando si aquel maniquí volvería algún día a cobrar vida. Al llegar a casa mi novia me dejó (al final no pude hacerme con su regalo). A partir de ahora está escrito mi destino: arrastraré una vida solitaria buscando a un maniquí como aquel entre los miles de maniquíes inertes. Vuelvo a estar soltero.
martes, 20 de agosto de 2013
Los placeres y los días
Hay muertos ambulantes, muertos sin
futuro que son infinitamente generosos
y me miran a la cara, conversan conmigo.
martes, 25 de junio de 2013
El palacio del azar
"En la vida, en realidad, no hacemos más
que cruzarnos con las personas. Cruzarnos
y siempre por azar. Y separarnos siempre"
(Julio Ramón Ribeyro).
jueves, 13 de junio de 2013
La angustia de Cheever
John Cheever -se te ocurre pensar- lo
leíste hace ya años. "No disimular ni
ocultar nada, escribir sobre las cosas
más cercanas a nuestro dolor, a nuestra
felicidad". Te preguntaste siempre qué
habría querido decir con eso. Te parece
increíble, complejo, que un hombre pueda
escribir sobre todo lo que le pasa sin
ningún pudor. Subir esas escaleras de
sombra interminables que conducen a la
vergüenza polvorienta.1957 fue un año
importante en la vida de Cheever, te dices
mientras el camarero te trae otro
café y un agua con gas. Dejó escrita,
armoniosa y caótica, su primera novela,
Crónica de los Wapshot, que le
valió el Premio Nacional del Libro
(National Book Award), un premio de
deseo y proliferación. Está inspirada
en su propia historia -la de su padre
y su madre en proceso de mirar el
mundo desde la gran ciudad abandonando
el pequeño pueblo de Saint Botolphs.
Le siguió años más tarde El
escándalo de los Wapshot (1964)
que continuaba la saga.¿Adónde va la
felicidad, el dolor? El de Massachusets
va más allá: escribir sobre el
sufrimiento de Tántalo, la magnitud
del desaliento entrevisto en sueños,
la desesperación. Cuenta Andrés
Trapiello que a quien escribe un
diario le acontece la misma cosa que
al fotógrafo, de cien instantáneas
le sirve una solo, y todas las demás
hay que tirarlas. ¿Es que hay que
recordar cien momentos dolorosos y
residir en uno solo? El dolor está en
un orden que es un desorden. ¿El
escritor ha de viajar sobre los necios
túneles de la angustia, sobre el bien
y el mal, todavía fuertes y erguidos?
Estás en el café, reflexionando, con
la lagartija del día mirándote a los
ojos, lírica y fatigada. Te parece
increíble que un escritor tenga que
renovar sus fuerzas constantemente,
dejarse transportar por la belleza
del dolor.
martes, 11 de junio de 2013
Las multitudes interiores
Pizarnik me mira fijamente un buen rato
y acaba diciéndome: "Yo y la que fuimos
nos sentamos en el umbral de mi mirada".
Yo y el que fui, pienso para mí,
vemos vivir y moverse a X, sin que ella
lo sepa.
martes, 21 de mayo de 2013
La Tertulia del rollo
Un hombre no es hombre hasta que no
escribe una novela. Releo un par de
folios de mi borrador en marcha, con
espuma de utopía, como si fuera un lector
X, y me encuentro con el fragmento en
que Max, su protagonista, en una
metamorfosis kafkiana, se transforma
en pájaro. Dice: "Al despertarme me
encontré encima de la acera convertido
en pájaro de la idea. Esa era mi
caótica metamorfosis. Aterricé en la
calle Ruiz de Alarcón justo enfrente
de la casa número 12, donde vivió Pío
Baroja. Ignoré la casa de ladrillo
rojo con su par de miradores como
ignoran los pájaros todo acerca de la
historia de la ciudad". Después,
continúo leyendo, y el pájaro acude al
Parque del Retiro, pasa a ras de la
plaza del Duque de Alba y allí se
topa "con músicos y mendigos que piden
por pedir", casi le cae un libro encima
en la Cuesta de Moyano, tropieza con
bibliófilos, con Poe y Dostoiewski,
tenderetes, mirones, hasta llegar al
Café Gijón. Vuelto Max / protagonista,
en mi novela, se pone el traje
umbraliano de alter ego y entra al
café dice "para sentirse algo. Alguien".
Allí se encuentra con José García
Nieto ("el hombre bueno a quien más
debo en esta vida"), Cela, Pepe Hierro
que fuma compulsivamente, y algunos
otros pero que son gañanes líricos,
con espantables pleonasmos, que no
interesan aquí. Es costumbre, que queda
muy literario, que adelante a mis
lectores fragmentos de mi novela. No
es nuevo, ya lo he hecho en este diario.
En mi novela resucitaré por ejemplo
a la Tertulia del Café Gijón o la de
la revista Ínsula en la calle del
Carmen. De la primera dijo el propio
Umbral sobre el autor de La fundación:
"Antonio Buero Vallejo tiene en el
café su odiador oficial, enfermo y
silencioso, que estaba en otro rincón
diciendo cosas terribles del autor
famoso". O de la segunda: "Recuerdo
un cierto rechazo tácito de Cano
hacia mis cosas. En aquella tertulia
semanal, donde alguna vez vi a
Celaya, nadie me hacía ningún caso,
de modo que no volví". En mi novela
regresarán por inercia varios de mis
referentes: Gómez de la Serna, Lorca...
El propio Max / Umbral tendrá una
conversación profunda con su amigo
Cela ("ciento quince kilos de escritor,
ciento quince kilos de maestro, ciento
quince kilos de tiempo", dejó dicho).
El hombre siempre busca al hombre. Habrá
una buena dósis de ficción en la
Tertulia y así, como la habrá abstracta
pero no abstrusa, en Nueva York, cuando
el conductor del autobus sea Antonio
Muñoz Molina (Muñoz Molina no conduce
autobuses en Manhattan, corrección
que hago para el tonto de la cosa).
Me encuentro en mi libro reciente. Las
tertulias con sus impersonalismos y las
rencillas literarias siempre me han
interesado. Oscar Wilde afirmó sobre
Alexander Pope: "Hay dos maneras de
sentir aversión hacia la poesía; la
primera es tener aversión hacia ella,
la segunda es leer a Pope". De Jane
Austen y sus novelas dejo dichó Mark
Twain que "la sola omisión de los libros
de Jane Austen convertiría en bastante
buena a una biblioteca sin un solo
libro". El propio Max / Umbral hará
guiños a la tertulia de Enrique Vila-Matas
en su Viaje vertical: " Iban cayendo
las palabras, los papeles. En la
Tertulia había poca carnaza que echar
a las fieras pero estaban muy
amaestradas". Sigo con mi novela. La
operación es larga y bonita. Pues hale,
tome usted asiento desocupado lector,
abandonemos al tonto de nuestras
vidas para pintar mucho la novela y
echar un buen vistazo. Siempre lo he
dicho, mi novela tiene mucho que
pintar. Manos a la obra.
sábado, 11 de mayo de 2013
Coherencia de chisme
Iban cayendo las palabras, los papeles.
En la Tertulia había poca carnaza que
echar a las fieras, mortalmente vivas,
pero aún así estaban muy amaestradas.
viernes, 10 de mayo de 2013
Mis hogueras y mis días
Prendo fuegos a la impertinencia,
hogueras con días, calles, fiebres,
horas, pensamientos, luces, miedos.
Estoy anclado en la memoria, condenado
a mi pasado, sujeto a la sublime
felicidad. Prendo fuego a la pluma.
Sí. Hay que incendiar la pluma. A mi
pluma no le va el hielo insoportablemente
frío y distante. Tengo derecho.
Disfrazado de metáfora amanece el día.
Continúo con mi oposición de futuro,
con un tema sobre la novela española
en los primeros años del XX. Me
detengo en Gómez de la Serna, del que
se dice que "nos brinda una de las obras
más prolíficas y diversas de la
literatura española, en tanto
observamos todo tipo de libros:
reflexiones, apuntes, "teatro en
soledad" y teatro representable,
greguerías, efigies literarias,
biografías, crónicas más o menos
periodísticas, obras de crítica
pictórica, artículos, ensayos, otros
libros inclasificables y novelas".
De él dejó dicho Umbral no hace
tanto rato: "Ramón se había inventado
eso de fabricar un poema en prosa a
partir de una pequeña noticia del
periódico". Día metaforizado. Gómez
de la Serna. Fuego. Me da por
rescatar su Diario póstumo y
me encuentro varias greguerías
verídicas y profundas: "El pájaro que
no puede volar disimula ese no poder,
pero siempre hay un niño que lo
descubre y lo agarra". "Colas de cine:
colas de hambre de fantasía". "Ningún
bostezo como el que lanza la maleta
cuando se abre al final del viaje".
"Soy feliz, pero lo que veo es que no
tiene porvenir mi felicidad". Cierro
el libro pensando en lo que veo, en el
porvenir de mi pasado. Día metaforizado.
Gómez de la Serna. Fuego. Solo me
sueña, tras la ventana del café, un
hombre silencioso que soy yo mismo,
extático.
jueves, 25 de abril de 2013
Lo de Machado
Alguna vez lo tengo escrito: "Tras el
vivir y el soñar, está lo que más
importa: el despertar", lo decía don
Antonio Machado. Así que, acostumbrados
como estamos a un mundo que está lleno
de durmientes y en estado de dormición,
despertemos, y hagámoslo por inercia,
profundos, retumbantes y siempre
humanos.
miércoles, 24 de abril de 2013
A través del espejo
Los libros son cualquier edad de la
vida: se acuestan con nosotros por las
noches a comernos en porciones, crean
mundos al niño que pasó por ellos, se
desperezan cada mañana en nuestras
sábanas y nos van humanizando,
civilizando, consiguen que aprendamos
muchas cosas, que leamos a Nietzsche
y nuestro 27, que gocemos a Rilke y
recitemos a Lorca. Nos hermosean como
un sistema de espejos que nos hacen
verlo todo a la vez. Son ejemplares y
hermosos. Amo su forma de hablar, su
voz, su entonación entre varia y
variada, su colonia metaforizante. A
veces me falla la vida pero el viento
de los libros, que es el viento del
mundo, se lleva mi decepción.
lunes, 22 de abril de 2013
Kodaks
Buscaba y no buscaba en Madrid, a palo seco, un poco de calma, encontrar una sombra conocida, la mía propia.
Yo no me entiendo a mí, cómo voy a pretender entender a Madrid.
Madrid es lo que quiera cada uno.
Ya saben lo que decía Pla, que algunos pasamos horas sumergidos en una misantropía flotante.
Me gusta San Lorenzo en abril, ancho, habitado por nuestras sombras de felicidad, que amenazan con abrazarse.
Con tu ausencia queda el ánimo como la casa vacía tras la fiesta, botellas medio llenas sobre la mesa sin horas.
Los pies reivindican el viaje, la historia real y el recorrido.
Abandonemos de una maldita vez el hábito del fracaso. La tendencia de ser un perdedor. Nada sabe de la vida quien no se enfrenta a la realidad.
Yo no me entiendo a mí, cómo voy a pretender entender a Madrid.
Madrid es lo que quiera cada uno.
Ya saben lo que decía Pla, que algunos pasamos horas sumergidos en una misantropía flotante.
Me gusta San Lorenzo en abril, ancho, habitado por nuestras sombras de felicidad, que amenazan con abrazarse.
Con tu ausencia queda el ánimo como la casa vacía tras la fiesta, botellas medio llenas sobre la mesa sin horas.
Los pies reivindican el viaje, la historia real y el recorrido.
Abandonemos de una maldita vez el hábito del fracaso. La tendencia de ser un perdedor. Nada sabe de la vida quien no se enfrenta a la realidad.
viernes, 19 de abril de 2013
El buen recuerdo
"En el lugar estará siempre quien nos
lo descubrió y el momento de nuestra
vida en el que gracias a su mediación
lo conocimos" (Antonio Muñoz Molina).
jueves, 18 de abril de 2013
Leyenda de la Tertulia Visionaria
En la Tertulia, con la puerta cerrada
para muchos pero siempre abierta al
personal, había algunos -los menos-
que se negaban al rollo porque daban
caramelos envenenados. Un rebaño de
ovejas pastaba en los pasillos del
café-bar con libros de viejo, todo se
movía que dijera Galileo. Esto de la
Tertulia era más bien el cementerio de
las conversaciones sibilinas y
silabeantes, en un simulacro de
velocidad como ocurre con todo lo
malo (esto ya lo veía yo entonces).
Un lector de Kafka habría visto como
personajes kafkianos a aquellos
desclasados sin mucho refugio y así.
Pero voy viendo que esto es tema que
puede dar para mucho. Solo diré,
recapitulador y optimista, que allí
había mucho bombero / Farenheit que
quemaba libros con ingenio. Y así les
va. Esta mañana he pasado junto al
café-cementerio y estaba ardiendo.
jueves, 11 de abril de 2013
El frío de la literatura
Sí. Es la literatura: ese enigma del que
el escritor es rehén, que el escritor
ama con su mejor amor y sin tenerle
cogida la maña. A veces la literatura
nos hace libres pero como un medio
frío y una lucidez blanca.
miércoles, 10 de abril de 2013
Sabato y Sabina
En estos días he releído España
en los diarios de mi vejez, de
Ernesto Sabato, es uno de esos libros
que no se abandonarán. De manera cálida
y soleada, Sabato dice del cantante
de Úbeda: "Anoche fuimos a casa de
Joaquín Sabina. Aunque recién nos conocemos,
creo no equivocarme al afirmar que él
habría sido uno más entre las tertulias
de nuestros viejos compositores de tango.
Puedo verlo acodado a la mesa de un bar,
con su vaso de whisky, hilvanando
metafísica y existencialismo con el
humo de su cigarrillo. Quizá porque su
espíritu alegre y apasionado,
disparatadamente andaluz, me recuerda,
a la vez, ese trasfondo descreído,
trágico e irreverente, como el de los
hombres que poblaban los viejos
cafetines porteños". Recuerdo que
Ernesto nos ha dejado aunque su
recuerdo está muy vivo. Y nosotros
no sabemos si venimos o vamos pero
le ponemos, como dice Joaquín, una
gota de pasión a cada nota que nos
queda por cantar.
viernes, 5 de abril de 2013
El embate de la crisis
Leído en María Zambrano: "Las crisis
muestran las entrañas de la vida
humana, el desamparo del hombre que
se ha quedado sin asidero, sin punto
de referencia de una vida que no fluye
hacia meta alguna y que no encuentra
justificación. Entonces, en medio de
tanta desdicha, los que vivimos en
crisis tengamos, tal vez, el privilegio
de ver más claramente, como puesta al
descubierto por sí misma y no por
nosotros, por revelación y no por
descubrimiento, la vida humana, nuestra
vida. Es la experiencia peculiar de la
crisis. Y como la historia parece
decirnos que se han verificado varias,
tendríamos que cada crisis histórica nos
pone de manifiesto un conflicto esencial
de la vida humana, un conflicto único,
radical". Se nos enmaraña el tiempo con
esta crisis, pienso yo,
aunque no sé su medida, si
tiene alguna.
martes, 26 de marzo de 2013
Entre la oportunidad y el halago
La Tertulia estaba plagada de odiadores
oficiales (o asiduos del café) que
decían cosas lamentables del autor
famoso.
jueves, 21 de marzo de 2013
Una semejanza con Paul Auster
Cada obra tiene la cara de su escritor
y mi novela tiene la cara de Paul
Auster.
martes, 19 de marzo de 2013
33 primaveras
Porque las primaveras escriben, confusamente,
soledad.
Miro y veo el garito con sueño,
con inquietudes intactas,
con poemas doloridos sobre la mesa.
Miro y veo el garito con sueño,
con inquietudes intactas,
con poemas doloridos sobre la mesa.
Uno, que solo ama palabras,
imagina estar amando democracia
cuando oye tu cuello,
cuando tu corazón es un cuerpo a cuerpo
entre dos utopías
y decididamente
somos designios verdaderos que se callan,
cuando el lenguaje
se siente todavía encendido
y la oscuridad vislumbra verbos torpes.
imagina estar amando democracia
cuando oye tu cuello,
cuando tu corazón es un cuerpo a cuerpo
entre dos utopías
y decididamente
somos designios verdaderos que se callan,
cuando el lenguaje
se siente todavía encendido
y la oscuridad vislumbra verbos torpes.
Somos nuestras palabras.
Nos salvan nuestras palabras.
Nos salvan nuestras palabras.
Hoy, día de una nueva primavera,
la vida me reclama un rostro inexperto.
En mi paciencia
se encadenan las palabras,
y las emociones de cuero
apuntan a un mundo que me invita a pasar
y apoyarme en su barra.
la vida me reclama un rostro inexperto.
En mi paciencia
se encadenan las palabras,
y las emociones de cuero
apuntan a un mundo que me invita a pasar
y apoyarme en su barra.
En la tierra de nadie
las primaveras escriben soledad.
Son locales para resultar universales,
encierran mis sueños entre paréntesis
como el libro mismo.
las primaveras escriben soledad.
Son locales para resultar universales,
encierran mis sueños entre paréntesis
como el libro mismo.
Porque todo regresa hacia las dudas,
igual que Astillero, los ojos y los desiertos.
igual que Astillero, los ojos y los desiertos.
Ahora,
soy un garito con sueño, confusamente,
una inquietud intacta,
con poemas doloridos sobre la mesa
que nunca se apartan de mi lado.
soy un garito con sueño, confusamente,
una inquietud intacta,
con poemas doloridos sobre la mesa
que nunca se apartan de mi lado.
jueves, 14 de marzo de 2013
Perros de la memoria
Los recuerdos son esos perros pacíficos
que nos persiguen a medida que avanzamos
porque les dimos de comer un día y nos
transportan, por una caricia, lejos del
lugar en el que estamos.
martes, 5 de marzo de 2013
Poeta en Mondragón
LA CONDENA
Estoy aquí, condenado a la vida eterna,
a vejez sin llanto.
LEOPOLDO MARÍA PANERO
Cae la nieve babeante,
los copos gimiendo como ratas rotas.
Viajo sentado, noche tras noche,
en una silla de manicomio
mártir de un frío que apesta.
La tumba sabe el claustro del ovido.
La tumba sabe el lastre de mi carne.
La tumba sabe desnudar a la flor.
Siguen gimiendo, siguen gimiendo
a la luz de las estrellas
mientras me río sin dientes
de todos los condenados
que bailan con el diablo,
como una manada de vampiros,
a lo largo de la nada.
SOMBRA
Mañana será un buen día.
Mañana será un buen día
y seré un moribundo
que se arrastra sobre la página
para desviarse del tema
y que insectos invisibles se alimenten
de mi figura humana.
LA VIDA ETERNA
Con el disparo
de la página el hombre
se cae cazado.
CALLEJÓN SIN SALIDA
Ah pájaro desorientado
que persigues al hombre
donde no hay nadie
autoespejo de la nada.
Tú que convocas el vuelo
cruel de la certeza
y tienes la pistola en la sien
de la locura: dejas por doquier tu vientre
en la página en blanco.
LECTURA
No es el invierno,
es la ceniza terca
sobre el poema.
LA PESADILLA ATROZ DE VIVIR
Ciervo es el recuerdo, cielo es la flor
que no perdona y me asalta
como una página que acorrala mi ser.
Cae contra los hombres
disparo en la nieve
que me ladra o no me ladra
día a día, soy un silencio
que se escapa sin labios.
Ah ciervo que hiere la noche
con sus interminables siluetas
y yo me quedo solo
en la tierra cruel de la memoria.
EL FIN DE NUESTRAS VIDAS
Muere otro loco, cae en el negro agujero.
Y otros locos arrojan piedras negras
a la rosa cruel sobre la nada
donde ni está mi huella ni la del hombre.
NOCHE
Muda y atroz
la palabra
dentro de mí.
Y el verso es como si flotara
una noche.
Y la palabra tiene
el color de la noche.
Voz en el desierto
donde se deshace la oscuridad.
DANZA EL SEÑOR MISTERIOSO
Nombre al oído.
El Señor Misterioso
besa al demente.
HOMICIDIO
¡Navega, aspid, navega
lo que el hombre ignora!
Navega por donde todo apesta.
Página pálida por donde la vida se pudre.
Panero lo dijo,
cuando la mano termina de escribir
hay huellas de sangre en el poema.
domingo, 3 de marzo de 2013
Cuestión de distancia
Entrar en una librería de saldo es
abstracto y desolado para cualquier
escritor impresionable, es como la
paráfrasis recelosa del olvido: en
sus nichos de madera y barricada ya
los libros tienen una belleza que
entristece, una sombra sin color que
vive y se desvive por esa ciudad de
notable desentendimiento.
jueves, 28 de febrero de 2013
miércoles, 27 de febrero de 2013
Calle elemental
Hay calles completamente desiertas, pues no lo son de verdad. Una calle desierta puede ser un caos de gente ninguna, porque los que pasan, pasan por ella como si estuviese desierta, como si fuese una razón olvidada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)







