La soledad,
maldita hija de puta,
viene a mis calles.
viernes, 30 de septiembre de 2011
El viejo tacto
Todo es como entonces. Y una mujer es un mundo.
Mi pensamiento sale flotando hacia tu imagen, como si fuera un astronauta.
Lo sé. Astillero es para mí la luna.
Risa rima contigo.
Los dioses dudan si me quedo en tus labios benditos y con el desierto de tu piel.
Son demasiadas cosas pero el sueño se conjuga en presente. Voy a tu encuentro, brillante y humano.
En tus ojos caben atropelladamente todas las tristezas del mundo. Y ya lo siento.
Reniego de los olvidos compartidos.
Lo confieso. En tus ruinas humeantes continúo hecho un lío. Vendrán tiempos mejores.
Deja de darle vueltas a la vida. En el horario de los bares dicen que son dos días.
Mi pensamiento sale flotando hacia tu imagen, como si fuera un astronauta.
Lo sé. Astillero es para mí la luna.
Risa rima contigo.
Los dioses dudan si me quedo en tus labios benditos y con el desierto de tu piel.
Son demasiadas cosas pero el sueño se conjuga en presente. Voy a tu encuentro, brillante y humano.
En tus ojos caben atropelladamente todas las tristezas del mundo. Y ya lo siento.
Reniego de los olvidos compartidos.
Lo confieso. En tus ruinas humeantes continúo hecho un lío. Vendrán tiempos mejores.
Deja de darle vueltas a la vida. En el horario de los bares dicen que son dos días.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Buenos días, Benedetti
Es agradable vagar por las calles de Gijón, con el otoño por todas partes. Quisiera quedar con F y compartir café pero el tiempo y las prisas no me lo permiten. Cada uno de nosotros es consciente del azar que nos impulsa cada día. A primera hora de la mañana me ha llevado a tropezarme con un tipo similar en todo -aspecto, estatura, gestos-, al viejo Benedetti. Bien: estaba a mi lado. Le había caído la cartera al suelo. La recogía sin alarma y con gran naturalidad, y la guardaba antes de cruzar el semáforo. Cosas como éstas nos enseñan a vivir. Luego, ya en el café, retomo unas palabras que Saramago le dedicó en su libro (ya póstumo), El último cuaderno: "Murió Mario Benedetti en Montevideo y el planeta se hizo pequeño para albergar la emoción de las personas. De súbito los libros se abrieron y comenzaron a expandirse en versos, versos de despedida, versos de militancia, versos de amor, las constantes de la vida de Benedetti, junto a su patria, sus amigos, el fútbol y algunos boliches de trago largo y noches todavía más largas". Cierto que era un hombre misteriosamente vivo, el mejor de los poetas de muchas generaciones. Aún recuerdo con entusiasmo ciertos versos: "Claro estaré en la orilla del mundo contemplando / eclipses / y regatas / y me pondré sombrero para mirar la luna / nadie pedirá informes ni balances ni cifras / y solo tendré horario para morirme". Nunca te irás si te sigo teniendo entre mis sienes, y tras tus versos me encuentro a salvo.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Lugar soñado
Se habla mucho en este blog de que aún quedan cosas por hacer, algunos dirán que demasiado. Ya. "Solo cuando dejemos de soñar estaremos realmente secos". Lo dice el poeta y lo recuerdo yo ahora. Sigo con las clases raras del Máster. Uno nunca ha sido de ir a clases. Y no lo está haciendo mal, no. De 16 a 21 h cada día. No queda tiempo para escribir, no queda tiempo para pensar, no queda tiempo para amarte, no queda. Uno es un boceto de hombre. Es verdad. Pero no todo está perdido. Uno, poco a poco, empezará a configurar una serie de horarios inviolables (vivir demasiado, crear demasiado, holgar demasiado, amar demasiado,presumir demasiado, esa es la idea). Varios días a la semana (martes o jueves) irá uno a Oviedo o a Gijón a escribir y a ver a viejas amistades. Viernes será un día libre como libre puede ser estar en La Corte. Sábado, comida ineludible con amigos con vino compartido y promesas al fondo del bolsillo. Domingo, casa y escritura. No es un mal plan, no. Miro hacia adelante y me encuentro contigo. Se me ocurre un posible título para un libro, Donde el amor inventa su infinito. Lo bello son tus ojos que contemplo. Codo a codo somos mucho más que dos. Continúo adorando tu rostro y eres un mundo. Sueño, luego existo.
martes, 27 de septiembre de 2011
Mundo abierto
No todo lo que merece la pena, lo conozco. Aún quedan cosas por vivir. Sueño, luego existo.
Seré feliz
Seré feliz pues tu sonrisa
me trae certezas.
Lo confieso: contigo
los días son azules
y como Bogart a Ingrid Bergman
nos queda aún París.
Bebamos juntos, yo te escribiré
retazos de mi alma,
versos abiertos y pendientes,
ese Astillero viejo y leal.
Haré caso omiso
al olvido que va vistiéndose.
Quiero susurrar mis deseos
donde aún viven tardes primerizas
que representan una dulce
forma de resistir.
Seré feliz, al fin y al cabo.
Tengo el consuelo de los sueños.
Me acostaré
a horas muy prudentes
para observar amaneceres.
Muchacha de mi vida,
habitante de cuerpos y rincones
únicos, por fin te encontré.
Sé que seré feliz.
Lo digo jodidamente en serio.
me trae certezas.
Lo confieso: contigo
los días son azules
y como Bogart a Ingrid Bergman
nos queda aún París.
Bebamos juntos, yo te escribiré
retazos de mi alma,
versos abiertos y pendientes,
ese Astillero viejo y leal.
Haré caso omiso
al olvido que va vistiéndose.
Quiero susurrar mis deseos
donde aún viven tardes primerizas
que representan una dulce
forma de resistir.
Seré feliz, al fin y al cabo.
Tengo el consuelo de los sueños.
Me acostaré
a horas muy prudentes
para observar amaneceres.
Muchacha de mi vida,
habitante de cuerpos y rincones
únicos, por fin te encontré.
Sé que seré feliz.
Lo digo jodidamente en serio.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Elogio de un libro
"Las cosas. Estamos presos en las cosas. Vivimos en las cosas mucho más de lo que queremos admitir. Un libro se hace con pensamiento, con emoción, con vida, con erudición, con amor, con esfuerzo, pero lo que importa, luego, no es nada de eso, sino el libro en la mano, ese contacto incomparable del libro, la tinta fresca, el papel terso, la sorpresa del propio pensamiento ordenado, lineal y pulcro". Lo apunta Francisco Umbral en Mis paraísos artificiales. Y es en lo que pienso durante toda mi jornada del Máster, entre risas con mi compañero D. y clases disparatadas. Sacar el primer libro de poemas o de narrativa será emocionante -imagino ahora-. Será conmocionante. Derrumbaremos las cautelas, brindaremos con tu cerveza (esá que aún me debes) sabiendo que, pues vivimos, seguimos amando, y el mundo dolerá menos.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Allá donde fuimos felices
Me alumbra el olvido. De allí vengo.
Allá donde fuimos felices
regresamos a veces
abrazando en cualquier esquina,
impaciente y maravillosa,
la calma que vivimos
que dura lo que dura todo.
Está lloviendo sobre las palabras
que encharcan mis pulmones
y el recuerdo, sobre nosotros,
derrama su calor
mientras pasa su brazo
por nuestras dos cinturas.
Cuánta vida allá
donde habitó el deseo
y fuimos tan felices
-lo digo muy en serio-,
donde te dije buenas noches
preguntándote por tus sueños,
raudo como un relámpago.
Pudiera susurrarte esta noche
que te añoro
y jurar por tus caricias,
por tu jazmín que trepa cada verja
y araña mis pestañas,
que nada volverá a ser lo mismo.
Allá donde fuimos felices
me llega el olor de tu sombra
que me sé de memoria,
y tu nombre, y sonrío.
Se agolpa un rayo de nostalgia
en mi garganta y en mi alma.
Contigo vuelvo.
Allá donde fuimos felices
regresamos a veces
abrazando en cualquier esquina,
impaciente y maravillosa,
la calma que vivimos
que dura lo que dura todo.
Está lloviendo sobre las palabras
que encharcan mis pulmones
y el recuerdo, sobre nosotros,
derrama su calor
mientras pasa su brazo
por nuestras dos cinturas.
Cuánta vida allá
donde habitó el deseo
y fuimos tan felices
-lo digo muy en serio-,
donde te dije buenas noches
preguntándote por tus sueños,
raudo como un relámpago.
Pudiera susurrarte esta noche
que te añoro
y jurar por tus caricias,
por tu jazmín que trepa cada verja
y araña mis pestañas,
que nada volverá a ser lo mismo.
Allá donde fuimos felices
me llega el olor de tu sombra
que me sé de memoria,
y tu nombre, y sonrío.
Se agolpa un rayo de nostalgia
en mi garganta y en mi alma.
Contigo vuelvo.
La velada
Me encontré a Lord Jim y a los Hermanos
Karamazov sentados en mi casa.
Hablaban de las noches y los mares.
Y Neruda escuchaba con la gorra
de marinero hundida hasta las cejas.
Ayer fue Ángel González quien vino a visitarme.
Y se bebió conmigo un vino de mi pueblo.
Me dijo que la vida es el instante
en el que hacemos pan o amamos fugazmente
a una mujer hecha de noche y de cristales.
Luego se nos juntó García Montero.
Había cogido un taxi y nos traía
la calle y el asfalto y confesó, feliz,
que había encontrado versos en ciudades
primigenias del viejo Lovecraft.
Azaústre corregía sus últimos poemas
y Machado, cansado y aburrido
buscaba en los estantes un libro de Unamuno.
La noche se poblaba de sales minerales,
de palabras y tinta y de papeles.
El mundo se hacía Dios en cada uno.
Y, siempre, como siempre, por las sillas,
o tirados, a veces por los suelos, Sthendal
Stevenson, Onetti y Alfonsina
rebuscaban estrellas en las losas.
Y, luego, como siempre, cuando el sueño
me ha venido a buscar, pacientemente,
acaricié sus almas y despacio
los volví a colocar hasta mañana
en la vieja estantería del salón.
Karamazov sentados en mi casa.
Hablaban de las noches y los mares.
Y Neruda escuchaba con la gorra
de marinero hundida hasta las cejas.
Ayer fue Ángel González quien vino a visitarme.
Y se bebió conmigo un vino de mi pueblo.
Me dijo que la vida es el instante
en el que hacemos pan o amamos fugazmente
a una mujer hecha de noche y de cristales.
Luego se nos juntó García Montero.
Había cogido un taxi y nos traía
la calle y el asfalto y confesó, feliz,
que había encontrado versos en ciudades
primigenias del viejo Lovecraft.
Azaústre corregía sus últimos poemas
y Machado, cansado y aburrido
buscaba en los estantes un libro de Unamuno.
La noche se poblaba de sales minerales,
de palabras y tinta y de papeles.
El mundo se hacía Dios en cada uno.
Y, siempre, como siempre, por las sillas,
o tirados, a veces por los suelos, Sthendal
Stevenson, Onetti y Alfonsina
rebuscaban estrellas en las losas.
Y, luego, como siempre, cuando el sueño
me ha venido a buscar, pacientemente,
acaricié sus almas y despacio
los volví a colocar hasta mañana
en la vieja estantería del salón.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Te busqué
A la sensación de que eres cada día.
Te busqué en cientos de miradas,
en todos los espejos
que encuentran tus razones.
Busqué tu hermosura ruidosa,
el sabor de resaca
donde poblar tus dudas.
Tú mueres sin vivir en mí.
Es verdad tu presencia.
Solamente nosotros
tenemos los labios ardiendo
en el fondo de mi bolsillo,
abrazos que conducen a tu vientre.
Te busqué en unos versos de Neruda:
"Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad mis alas".
Te busqué en taxis sin nadie
y en esperanzas descalzas
mientras una voz susurraba,
aún hermosa y joven,
"perdona si me ausento".
No sé cómo decirte.
Te busqué y, al fin,
supe de tu existencia
que ahora escribe mi futuro.
Te busqué en cientos de miradas,
en todos los espejos
que encuentran tus razones.
Busqué tu hermosura ruidosa,
el sabor de resaca
donde poblar tus dudas.
Tú mueres sin vivir en mí.
Es verdad tu presencia.
Solamente nosotros
tenemos los labios ardiendo
en el fondo de mi bolsillo,
abrazos que conducen a tu vientre.
Te busqué en unos versos de Neruda:
"Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad mis alas".
Te busqué en taxis sin nadie
y en esperanzas descalzas
mientras una voz susurraba,
aún hermosa y joven,
"perdona si me ausento".
No sé cómo decirte.
Te busqué y, al fin,
supe de tu existencia
que ahora escribe mi futuro.
jueves, 22 de septiembre de 2011
El rey indiscutible
De mi encuentro con X en el Máster (rubia, jodidamente radiante, aunque nunca lo sepa) quedan unos versos: "Aunque el mundo se agriete / adoro tu rostro tan dulce /, ferozmente /, porque apareces en todos mis sueños / porque tu ausencia es una forma del invierno". Hablo con una de las dos almas que he conocido, mi compañero D, de esto y de lo otro. Por supuesto que es seguidor de House (no podría ser de otra manera) y de Perdidos (no es malo el gusto suyo, no). Luego callejeo por las calles de Oviedo y quedo con mi amigo J para hablar de cine y vida. Una vez en casa retomo mis lecturas, y de todas ellas extraigo alguna frase buena: Mis paraísos artificiales, de Umbral ("Hubo un tiempo en que yo creía que ser escritor, tener un estilo, era decir febricitante en lugar de febril"), la Antología de Alexandr Pushkin ("Si te engañase la vida / no te aflijas, no protestes, / aguanta los días tristes, / llegarán días alegres"), Concierto del desorden, de Leopoldo Alas ("Me gusta tenerte a mi lado / como si pudiera ser normal que estemos juntos") o El hombre que inventó Manhattan, de Ray Loriga ("Molly tenía un don, era capaz de estar en dos sitios al mismo tiempo, siempre que esos dos sitios no estuvieran muy lejos"). Cierro los libros y recuerdo a X, a C, a N, a E, a M, a L, a F, aunque siga pensando, al fin y al cabo, que continúo siendo el rey indiscutible de mi vida, o las dudas de estar vivo si ellas faltan.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
en un mundo a las 2:30 de la mañana
hay un hombre ahí fuera
que soy yo.
de repente a mi alrededor nadie.
están todos dentro,
y la puerta del garito, cerrada,
y yo estoy solo,
en la humedad de la calle.
o están todos en la calle
y yo estoy de puertas cerradas
dentro del garito.
en cualquier caso, es curioso,
estoy fuera.
que soy yo.
de repente a mi alrededor nadie.
están todos dentro,
y la puerta del garito, cerrada,
y yo estoy solo,
en la humedad de la calle.
o están todos en la calle
y yo estoy de puertas cerradas
dentro del garito.
en cualquier caso, es curioso,
estoy fuera.
Gravedad cero
Una mujer / siempre puede salvarte / de otra mujer.
A veces miro / la lluvia en mi desierto. / Soy perro viejo.
Cae la lluvia / y vuelve a entristecerme. / Piel de periódico.
Busco dibujos / de mujer en la arena. / Y nada encuentro.
Hay largos trenes / que pasan sin destino. / Ciudad perdida.
Yo este baile / no lo bailo contigo. / Estás solita.
Tarareaba / sin mucha presión. / Y santas pascuas.
Aun con tristezas / por mí corre la savia / del universo.
Cuando me muera / que me pongan desnudo / junto a la mar.
Tuve tu risa / y momentos dichosos. / Volví a soñar.
De vez en cuando / perro grande y mugriento, / viene el invierno.
Presos de este / maldito no llegar / jamás a nada.
A veces miro / la lluvia en mi desierto. / Soy perro viejo.
Cae la lluvia / y vuelve a entristecerme. / Piel de periódico.
Busco dibujos / de mujer en la arena. / Y nada encuentro.
Hay largos trenes / que pasan sin destino. / Ciudad perdida.
Yo este baile / no lo bailo contigo. / Estás solita.
Tarareaba / sin mucha presión. / Y santas pascuas.
Aun con tristezas / por mí corre la savia / del universo.
Cuando me muera / que me pongan desnudo / junto a la mar.
Tuve tu risa / y momentos dichosos. / Volví a soñar.
De vez en cuando / perro grande y mugriento, / viene el invierno.
Presos de este / maldito no llegar / jamás a nada.
lunes, 19 de septiembre de 2011
chica mirándome fijo
la chica me está mirando.
me concentro en sus ojos
y la observo
a las 7:35
de la tarde.
es una chica
de pelo castaño
entre alsas y reflejos.
está inmóvil,
como muerta.
y la observo
cierto y confuso,
con mi abrigo viejo
a lo James Dean. (ella me salva).
un desasosiego
ni muy grande ni muy pequeño
casi antes de que la luz
explosione.
estoy loco como siempre estuve,
nadie entiende.
todos giran.
me subo a mi bus,
ella mira
siempre colocada
desde su cartel.
es todo lo que queda
de esta tarde.
me concentro en sus ojos
y la observo
a las 7:35
de la tarde.
es una chica
de pelo castaño
entre alsas y reflejos.
está inmóvil,
como muerta.
y la observo
cierto y confuso,
con mi abrigo viejo
a lo James Dean. (ella me salva).
un desasosiego
ni muy grande ni muy pequeño
casi antes de que la luz
explosione.
estoy loco como siempre estuve,
nadie entiende.
todos giran.
me subo a mi bus,
ella mira
siempre colocada
desde su cartel.
es todo lo que queda
de esta tarde.
domingo, 18 de septiembre de 2011
No me preocupo
Una nueva etapa que me obsesiona con el comienzo del Máster, en la que solo conozco a un alma entre la marabunta juvenil (la conozco hace ya muchos años, nos llevamos bastante bien últimamente); miro sigilosamente a mi alrededor, observo. Nada me gusta más que ser poeta. Es de las pocas cosas que se me dan bien hacer solo, pero tendré que variar ciertas rutinas, en eso anda ahora mi vida en este intenso septiembre. Muchas noches antes de dormirme, cuando trato de no pensar en nada y pienso en todo, me pregunto cómo será este año en lo personal y en lo literario. Sé que está todo por hacer. "Con los ojos ciegos no sabemos ser felices", escribió José Hierro. Digamos que yo los tengo bien abiertos aunque me ciegue la luz de la que te hablé. "Eres muy sensible", me dice María amablemente. Sonrío con la certeza de que, vaya donde vaya, llevaré esa frase conmigo, y temblará en mi pecho como un abrazo. Parece estar hecha para mí, y lo agradezco. El cielo se va poniendo azul, y todo está a mi alcance. Yo, mientras, sostengo la mirada a las dudas. Siempre buscaré la mejor opción, y me saldré con la mía. No me preocupo. Nunca cierro las ventanas ni las puertas, siempre dejo un grifo abierto. Por lo que pueda venir.
sábado, 17 de septiembre de 2011
viernes, 16 de septiembre de 2011
jueves, 15 de septiembre de 2011
Supe
Supe, al entregar mi libro esta mañana, que todo saldría bien. Se abre una ventana que trae perfume con sabor a prólogo y a victoria. Tanto la esperé. Es el mejor libro que yo he podido mandar. Siempre uno tiende a enviar el mejor libro posible, inigualable. Y es cierto. Este libro me permite salir al trajín de las calles aunque apriete el viento caprichoso y arañe mi espalda, aunque parezca que es invierno y todos tengan prisas urgentes (bendita literatura, mi musa con la noche encerrada en sus pupilas, encantado de conocerte y gracias por todo, por las emociones que compartimos, por descifrar conmigo el mapa del tesoro, después de tantos años aún soñamos...) Aún estoy vivo, con una media sonrisa, aún sigo haciendo planes, escribiendo versos, con la mirada puesta en el horizonte, no es tarde. Como decía el cantautor: "El futuro, geografía oculta de la memoria, es resultado de nuestras renuncias y nuestras victorias". Me encontraré con viejos amigos y brindaré en voz alta con vino compartido, pues como dice la radiante N, ya has ganado. Sigue siendo hermoso mirar a una muchacha que manda besos por el celular y ver que habitas en cualquier verso. Cada día es un milagro que nos reconcilia con el mundo, que intenta permanecer ileso mientras gira como un torbellino. Supe que todo iría bien. No nos rendimos con nuestra terquedad y seguimos buscando un trozo de cielo, supernovas que iluminen nuestros rostros y tiriten en nuestro pecho. Queda todo por vivir, y te espero.
martes, 13 de septiembre de 2011
Somos
Sigo pensando, como Leopoldo Alas, que vivir no es ir viviendo sino ser vivido. No hay ni punto de comparación. Camino entonces las calles que me llevan a la dicha y a tu regreso prendido en mi garganta. Somos Adán y Eva expulsados del paraíso. Tú eres jazmín en el arcén que despierta mi pasado, eres mi norte que disipa mis dudas, el amanecer que cambia mi mundo, que sigue soñando en este mismo instante. Menos mal que por fin te encuentro.
domingo, 11 de septiembre de 2011
El último sorbo de Dylan Thomas
Habito en mi propio reino de Oz
arruinado y magnífico,
camino,
quiero,
siento
con los ojos o con los oídos.
Despego mis labios
de los tuyos,
y me siento sereno.
Tomemos el último sorbo de Dylan Thomas
y salgamos afuera
con fuerza y esperanza.
Nada hay en esta ciudad
que no sepa a ciencia cierta
o no sea capaz de imaginar.
No hay pasado,
no hay voz estridente,
no hay malditas sonrisas,
no hay somnolientas sombras,
no hay olvido.
Charlemos.
arruinado y magnífico,
camino,
quiero,
siento
con los ojos o con los oídos.
Despego mis labios
de los tuyos,
y me siento sereno.
Tomemos el último sorbo de Dylan Thomas
y salgamos afuera
con fuerza y esperanza.
Nada hay en esta ciudad
que no sepa a ciencia cierta
o no sea capaz de imaginar.
No hay pasado,
no hay voz estridente,
no hay malditas sonrisas,
no hay somnolientas sombras,
no hay olvido.
Charlemos.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Hay pupilas destinadas a tener rumor de ciudad
De tus ojos brotan, no se me olvida, buses, soles, futuros perfectos.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Tu risa
Tu risa juega, se desliza, dice cosas bellas.
Tu risa dispara su luz de planeta errante.
A veces me da por pensar que cubre el futuro,
arroja piedras al olvido,
es una sutil lagartija.
Sale de una palabra de pétalo vivo
y ante ella mis pulmones respiran,
y palpitan mariposas en mis sienes.
Yo lo recuerdo. Sé que rompe amarras, aborda acantilados,
sin que nadie la detenga en este día.
Tu risa me hace libre,
me salva del hielo
rompiendo el espejo de las horas.
No se me olvida que sueña y ahonda y pone alas
a mi vida,
tan descalza y leve,
tan leve y decisiva.
Hecha horizonte de perfección
es un crucero de lujo,
perecedera e inmortal.
Tu risa viste otros cuerpos donde navega,
flota entre los restos del naufragio.
Perdona si insisto.
Es un cristal reluciente,
una estrella entre las sombras
o un nido que duerme
detenido al viento,
hondamente.
Allí estás tú.
Allí, de anchura azul.
Y yo también estoy.
Tú de susurro, de reino, de supernova
estás allí.
En tu sonrisa sonríen todas las mujeres del mundo.
Y fulgurante estás.
Y desnuda estás.
Y suavísima.
Tu risa dispara su luz de planeta errante.
A veces me da por pensar que cubre el futuro,
arroja piedras al olvido,
es una sutil lagartija.
Sale de una palabra de pétalo vivo
y ante ella mis pulmones respiran,
y palpitan mariposas en mis sienes.
Yo lo recuerdo. Sé que rompe amarras, aborda acantilados,
sin que nadie la detenga en este día.
Tu risa me hace libre,
me salva del hielo
rompiendo el espejo de las horas.
No se me olvida que sueña y ahonda y pone alas
a mi vida,
tan descalza y leve,
tan leve y decisiva.
Hecha horizonte de perfección
es un crucero de lujo,
perecedera e inmortal.
Tu risa viste otros cuerpos donde navega,
flota entre los restos del naufragio.
Perdona si insisto.
Es un cristal reluciente,
una estrella entre las sombras
o un nido que duerme
detenido al viento,
hondamente.
Allí estás tú.
Allí, de anchura azul.
Y yo también estoy.
Tú de susurro, de reino, de supernova
estás allí.
En tu sonrisa sonríen todas las mujeres del mundo.
Y fulgurante estás.
Y desnuda estás.
Y suavísima.
martes, 6 de septiembre de 2011
El exceso
He de beberte a sorbos muy pequeños,
deletrear las frases, hacer alto
después de cada encuentro, cerrar los libros de las confidencias,
amarte muy despacio, y distanciando
los besos como islas.
deletrear las frases, hacer alto
después de cada encuentro, cerrar los libros de las confidencias,
amarte muy despacio, y distanciando
los besos como islas.
Hace falta ser calma
lunes, 5 de septiembre de 2011
No me arrepiento de nada
Desde el hombre que soy, mi coraje se adhiere a tus ojos para anidar en tu pecho.
domingo, 4 de septiembre de 2011
La libertad
Me recupero de las fiebres y te explico que todo empieza y acaba en ti, pero tú ya lo sabes. Así que tu jazmín se aferra con fuerza a mi pecho mientras ordeno mi tinta y me encamino al abandono azul de las palabras. Busco entre mis interrogaciones la forma de tu beso y los abrazos que no tienen pasado, aunque escriba soledad. Evito el silencio entre las sombras desnudas. Es domingo y mi felicidad es ancha como una sonrisa. El tiempo es otro, y habito otro cuerpo porque mis huellas son certidumbres. Cojo entonces el libro Xavier Ribalta canta a Joan Margarit, que compré en Quijote, un libro que aúna canción y poema, como nos dice el propio Margarit en "La soledad, la melancolía, etcétera": "Un poema no es una canción. Ni tan siquiera un poema escrito es un poema recitado. Pero todo puede acabar sirviendo al mismo objetivo a una persona que lea mis poemas o escuche las canciones de Xavier". Leo el poema "La libertad" (uno de los que yo prefiero), donde dice: "La libertad es un extraño viaje. / La libertad es hacer el amor en los parques. / Es el alba de un día de huelga general. / Es morir libre. Son las guerras médicas. / Las palabras República y Civil. / Un rey saliendo en tren hacia el exilio. / La libertad es una librería. / Ir indocumentado. / Las canciones prohibidas. / Una forma de amor, la libertad". Sé que tú eres libre y eres bella, con tus alas de papel. Hay una multiplicación de ti por las calles, por las tiendas, por los rostros. Todo empieza y acaba en ti.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Todo empieza y acaba en ti
Te esperaba a la puerta de aquel bar, verdaderamente lejos. Por fin llegaste tú construyendo recuerdos inviolables, y me quedé mirándote, y en tu sonrisa de cisne sonrieron todas las mujeres del mundo. Nada temo. Nunca es tarde si me atrevo a soñar entre tus brazos, y tu amor cambia mi mundo y corre por mis arterias. Somos quienes somos. Todo empieza y acaba en ti.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Harto
Qué suerte sonreír al sobrepasar los treinta años, al pie de cada verso. Qué suerte no haber sido un hombre triste ni haber buscado una taberna donde arriesgar mi nombre. Qué suerte el pequeño paraíso de mis fantasmas y de mi Alicia. Qué suerte poder vislumbrar tras los cristales un amor, el nuestro, que no existe. Tengo una gran suerte que me une al futuro de relativizar tanto el éxito como el fracaso. "Soñar no cuesta nada", se decía Gioconda Belli. "Le aconsejo soñar, / y no permitir que nadie lo convenza / de que no sigue usted siendo dueño, al menos, / del inmenso poder de su imaginación". Y en esas ando. Nunca he sido dado al correo electrónico pero recibo un sms de X (José Luis García Martín). Y como uno sigue sin saber leer los silencios, responde con la certeza de quien no es una sombra deudora. Seguro que X (insisto, José Luis García Martín) sabrá valorarlo.
Resultó muy agradable la lectura en la casa del verso. A ver si puedes leer tú la próxima vez.
Un abrazo JLGM
Resultaron muy extraños estos siete años en Oliver en los que no se valora el trabajo. No leeré la próxima vez, y seguiré con mis fantasmas. Estoy "fuera", como siempre estuve. Un abrazo fuerte. MAG
Hoy me siento como un árbol que se supiera hombre. Tengo el pasado a mis pies. Sigo adelante buscando una isla perdida sin mapas ni tesoros mientras escuchas mis idas y venidas. Hoy es siempre.
Resultó muy agradable la lectura en la casa del verso. A ver si puedes leer tú la próxima vez.
Un abrazo JLGM
Resultaron muy extraños estos siete años en Oliver en los que no se valora el trabajo. No leeré la próxima vez, y seguiré con mis fantasmas. Estoy "fuera", como siempre estuve. Un abrazo fuerte. MAG
Hoy me siento como un árbol que se supiera hombre. Tengo el pasado a mis pies. Sigo adelante buscando una isla perdida sin mapas ni tesoros mientras escuchas mis idas y venidas. Hoy es siempre.
Máxima
"Por escalones de sueños y cansancios míos baja de tu irrealidad, baja y ven a sustituir al mundo" (Bernardo Soares).
martes, 30 de agosto de 2011
Febril
Mi estado febril me impide bajo las mantas salir de casa pero no escribir en mi diario, continuar Parece que es invierno o soñar luciérnagas rescatando los libros que aguardan encima de la cama y de los días perdidos. La Pectox lisina me abriga y ayuda a llegar a tu sonrisa que está en todos mis resquicios o a tu voz de caracola desde Cái. Mis pulmones respiran tu mismo aire de lunes a viernes y me traen noticias de tu regreso. El viento conoce tu nombre. Ya queda menos para verte desalambrando la mañana, para cumplir la promesa pendiente de mi libro. Ya queda menos. "Somos de donde nos dan de beber, de donde nos abrazan los fantasmas", como decía el poeta. Estoy aquí para llenarte de pétalos vivos y de versos. Qué ganas de ver tu ausencia llena.
lunes, 29 de agosto de 2011
Meta
Aún me falta un verso.
El más rebelde, lírico y sincero.
Un verso exacto, y no desespero
de cantarlo algún día.
Un verso de mágica poesía
y de lúcida verdad.
Un verso que con brevedad
iluminada
sea la eterna alborada
de mi humanidad.
El más rebelde, lírico y sincero.
Un verso exacto, y no desespero
de cantarlo algún día.
Un verso de mágica poesía
y de lúcida verdad.
Un verso que con brevedad
iluminada
sea la eterna alborada
de mi humanidad.
domingo, 28 de agosto de 2011
Por fin te encontré
A María
Por fin te encontré
como un candil brillando entre la nada,
se decía el poeta.
Por fin te encontré
-me digo ahora-
mientras observo en tu frente el mundo entero.
Perdona si me pierdo algún beso.
Disculpa mi torpeza.
Tal vez necesite
que me prestes tu mirada,
deja el rumor de tus palabras en mi nuca,
déjame ser lo que quiera.
El tiempo de la dicha está en tus brazos,
por fin te encontré.
"No te marches", susurras.
No digas nada.
Me quedaré esperando en nuestra barra,
no tengo más deseo
que tenerte.
Por fin te encontré
vagando por las calles sin mañana
cálida, pequeña y dulce,
siempre con luz,
siempre iluminando sombras.
Esta noche te pienso
y las bocas me preguntan por tu nombre.
Por fin te encontré.
Por fin te encontré
como un candil brillando entre la nada,
se decía el poeta.
Por fin te encontré
-me digo ahora-
mientras observo en tu frente el mundo entero.
Perdona si me pierdo algún beso.
Disculpa mi torpeza.
Tal vez necesite
que me prestes tu mirada,
deja el rumor de tus palabras en mi nuca,
déjame ser lo que quiera.
El tiempo de la dicha está en tus brazos,
por fin te encontré.
"No te marches", susurras.
No digas nada.
Me quedaré esperando en nuestra barra,
no tengo más deseo
que tenerte.
Por fin te encontré
vagando por las calles sin mañana
cálida, pequeña y dulce,
siempre con luz,
siempre iluminando sombras.
Esta noche te pienso
y las bocas me preguntan por tu nombre.
Por fin te encontré.
sábado, 27 de agosto de 2011
Eres
Tú eres mi esperanza al borde de la vida,
la risa azulmarino por donde todos ríen,
el látigo de la tristeza cuando estás lejos
o la luz de un amor que tiembla de expectativas.
Eres, como te digo, eres, luz cegadora
que no podría resumir en un verso solo.
Sé que vestimos otros cuerpos intransitados
igual que la promesa pendiente de un hogar.
Vivo en ti sin saber de ti, pequeña y dulce,
mi afán de incertidumbre y de verdad ordenada.
Navegas lo que queda deshilachado, abrigas
mis dudas, mis temores, mi mar a la deriva.
Pienso aferrándome al espejo qué suerte tengo
y busco en él esforzadamente tu mirada.
No es mal razonamiento el que me habita, tú eres
brizna de viento, elixir mágico, suspiro.
Te vas durmiendo pero no quiero despertarte.
Te quiero igual que se quiere una certeza pura,
no lo sabrás ya nunca y no importa que lo sepas.
Me callo, así mejor, y me sumerjo en tu sueño.
la risa azulmarino por donde todos ríen,
el látigo de la tristeza cuando estás lejos
o la luz de un amor que tiembla de expectativas.
Eres, como te digo, eres, luz cegadora
que no podría resumir en un verso solo.
Sé que vestimos otros cuerpos intransitados
igual que la promesa pendiente de un hogar.
Vivo en ti sin saber de ti, pequeña y dulce,
mi afán de incertidumbre y de verdad ordenada.
Navegas lo que queda deshilachado, abrigas
mis dudas, mis temores, mi mar a la deriva.
Pienso aferrándome al espejo qué suerte tengo
y busco en él esforzadamente tu mirada.
No es mal razonamiento el que me habita, tú eres
brizna de viento, elixir mágico, suspiro.
Te vas durmiendo pero no quiero despertarte.
Te quiero igual que se quiere una certeza pura,
no lo sabrás ya nunca y no importa que lo sepas.
Me callo, así mejor, y me sumerjo en tu sueño.
viernes, 26 de agosto de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
Te debo un poema
A Alicia
Sé que aún te debo un poema febril
que reúna palabras desabrigadas, puras,
y hablen de tu melena naturalmente,
del viaje repetido hacia tus ojos.
Debiera escribir algo que contenga tu risa
que lucha en la noche por alumbrar sombras.
Difícil es trazar el desorden de estos días,
cantar sin tregua y labios, sábanas e historias.
El mundo es una alevosía desdibujada
y sin embargo tú eres un gesto, un afán,
la terca duda donde no había garganta
que suspirara satisfecha al fin y al cabo.
Aún no acaba el viaje, hay toda una vida.
Me hago el dormido, el sueño nos protege.
Te debo un poema con ojos de bolero,
aquella noche abandonada. Estoy en ello.
Sé que aún te debo un poema febril
que reúna palabras desabrigadas, puras,
y hablen de tu melena naturalmente,
del viaje repetido hacia tus ojos.
Debiera escribir algo que contenga tu risa
que lucha en la noche por alumbrar sombras.
Difícil es trazar el desorden de estos días,
cantar sin tregua y labios, sábanas e historias.
El mundo es una alevosía desdibujada
y sin embargo tú eres un gesto, un afán,
la terca duda donde no había garganta
que suspirara satisfecha al fin y al cabo.
Aún no acaba el viaje, hay toda una vida.
Me hago el dormido, el sueño nos protege.
Te debo un poema con ojos de bolero,
aquella noche abandonada. Estoy en ello.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Date por vencida
Para mi amiga C.
Déjate convencer, cual Alicia en mi país, y que me sonrían tus palabras con sonrisa de paz, largo domingo.
Déjate convencer, cual Alicia en mi país, y que me sonrían tus palabras con sonrisa de paz, largo domingo.
martes, 23 de agosto de 2011
El amor es un género literario (que le da sentido a la vida y a la literatura)
¿Qué recuerdo de ti?
La noche inevitable que arde como un rito,
la norma temeraria de castigar los límites
y el negro maltratado de tus ojos.
¿Qué recuerdas de mí?
La noche inevitable que arde como un rito,
la norma temeraria de castigar los límites
y el negro maltratado de mis ojos.
¿Qué sabrán de nosotros?
La noche interminable que ardía como un rito,
la norma temeraria de castigar los límites
y el negro maltratado de los ojos.
La noche inevitable que arde como un rito,
la norma temeraria de castigar los límites
y el negro maltratado de tus ojos.
¿Qué recuerdas de mí?
La noche inevitable que arde como un rito,
la norma temeraria de castigar los límites
y el negro maltratado de mis ojos.
¿Qué sabrán de nosotros?
La noche interminable que ardía como un rito,
la norma temeraria de castigar los límites
y el negro maltratado de los ojos.
lunes, 22 de agosto de 2011
Acariciado mundo
Hablo, desde mi imaginación, con mi amiga Dulce, de esto y de lo otro. Me dirijo con mis certezas, deslizando los ojos en un mar de fantasía, a su Xalapa aún desconocida. Uno, si posee verdadera sabiduría, puede, se decía Pessoa, disfrutar del espectáculo completo del mundo sin moverse de una silla. Las dudas y los sueños, que no son más que un estado de ánimo, se van haciendo horizonte, y mientras tú y yo nos tomamos un café en el Tenampa. "Busqué el poema de Ángel González, y me dejó sin palabras", me dices. "Siempre ha sido uno de mis referentes. Era ovetense, como yo lo soy". Visto de nuevo mi cuerpo y, aunque el viaje nunca acaba, me encamino de nuevo a Asturias dichoso por encontrar tu mirada febril y deseada. Hoy es siempre.
domingo, 21 de agosto de 2011
sábado, 20 de agosto de 2011
Somos un amanecer
Me despierto con la luz matutina de C y con su sms a las 6:30 a.m. "Creo que te gano por goleada en cuanto a amaneceres... Va el cuarto en esta semana". Y no le falta razón. Esta semana me he dedicado a poner nombre a los atardeceres. La diferencia está, básicamente, en que éstos son a las 7 de la tarde. Quedo con D para tomar algo y me lleva al café La Viña, a un tiempo que pienso y le doy vueltas a mi encuentro de ayer con E: el caso es que uno se sintió lúcido y vivo. Escribo un haiku, para variar: "Bebo en tus ojos. / Vengo y voy, vuelvo y digo / mas bien contento". Luego me da por pensar que la vida es ancha, pasa y sigue, mientras hago balance de lo vivido y continúo trabajando la poesía de Gabriel Celaya que tan buenos resultados me está dando: "Uno va, viene y vuelve, cansado de su nombre: / va por los bulevares y vuelve por sus versos, / escucha el corazón que, insumiso, golpea / como un puño apretado fieramente llamando, / y se sienta en los bancos de los parques urbanos, / y ve pasar la gente que aún trata de ser alguien". Cierro el libro. Y aún trato de buscarte entre la tristeza del hombre. Sé que es duro estar solo. Pero sé que estás ahí al fin y al cabo, con tu smoking de ángel, aferrada a mi garganta.
viernes, 19 de agosto de 2011
Penúltimo poema al escritor
Los grandes astros del universo literario se han buscado la vida como saltimbanquis, panaderos, carteros, conductores de autobuses o verdugos para sobrevivir a su carrera como escritores.
(De los periódicos)
Primero, soledad del escritor.
Páginas y palabras en las manos de nadie
(el misterio que viene y que no viene)
Pienso en ellos:
Faulkner, Kafka, Bukowski,
devoradores y tenaces.
No es sencillo vivir, es más que triste.
La lucha cotidiana a cada vuelta
y las músicas vagas
(la plenitud tranquila es algo que no suena).
Es difícil vivir y, a veces, triste.
La soledad sonante a cristal
y la soledad del escritor
(lo real es un espanto de luz que nos duele)
Es difícil vivir y, a veces, triste.
Soy una expectativa aterida,
soy un ciervo radiante, soy un borrado mapa,
soy un mar renqueante
por donde riñen acorazados y sirenas.
La soledad del escritor
con su fiel cornamenta
que es psicología en blanco
de qué papel.
(De los periódicos)
Primero, soledad del escritor.
Páginas y palabras en las manos de nadie
(el misterio que viene y que no viene)
Pienso en ellos:
Faulkner, Kafka, Bukowski,
devoradores y tenaces.
No es sencillo vivir, es más que triste.
La lucha cotidiana a cada vuelta
y las músicas vagas
(la plenitud tranquila es algo que no suena).
Es difícil vivir y, a veces, triste.
La soledad sonante a cristal
y la soledad del escritor
(lo real es un espanto de luz que nos duele)
Es difícil vivir y, a veces, triste.
Soy una expectativa aterida,
soy un ciervo radiante, soy un borrado mapa,
soy un mar renqueante
por donde riñen acorazados y sirenas.
La soledad del escritor
con su fiel cornamenta
que es psicología en blanco
de qué papel.
jueves, 18 de agosto de 2011
Hoy
Hoy que me dejo de historias y atravieso otra puertas, hoy que miro tu sonrisa de mar mientras los barcos se hunden y el mundo se derrumba, te dejo un poema del poeta granadino García Lorca, en el 75 aniversario de su muerte. Lleva por título "Puerta abierta", y dice: "Las puertas abiertas / dan siempre a una sima / mucho más profunda / si la casa es vieja. / La puerta / no es puerta / hasta que un muerto sale por ella / y mira doliente encrucijada, / a la madrugada sanguinolenta. / ¡Qué trabajo nos cuesta / traspasar los umbrales / de todas las puertas! / Vemos dentro una lámpara / ciega / o una niña que teme / las tormentas. / La puerta es siempre la clave / de la leyenda. / Rosa de dos pétalos / que el viento abre / y cierra".
miércoles, 17 de agosto de 2011
Fuera
Me voy a La Florida con JLS quien me regala La noche que llegué al Café Gijón, de Umbral, que salva cualquier tarde. Ya su comienzo es radiante: "La primera noche que entré en el Café Gijón puede que fuese una noche de sábado. Había humo, tertulias, un nudo de gente en pie, entre la barra y las mesas, que no podía moverse en ninguna dirección, y algunas caras vagamente conocidas, famosas, populares, a las que no supe poner nombre. Podían ser viejas actrices, podían ser prestigiosos homosexuales, podían ser cualquier cosa. Yo había llegado a Madrid para dar una lectura de cuentos en el aula pequeña del Ateneo, traído por José Hierro, y encontré, no sé cómo, un hueco en uno de los sofás del café". Cierro el libro, y le mando un sms lacónico a JLGM: "¿Qué tal todo?". "Pues muy bien, ¿y tú?". "Escribiendo menos de lo que leo (que es mucho). Veremos", le dije. "Eso es bueno". Y añado: "Pasadlo bien en el recital del churrero". Él me responde: "Todavía no está decidido. El próximo viernes decimos quién interviene. Hay gente que está fuera". Yo creo que también estoy fuera, debí decirle, pero no se me ocurrió en el momento. Sí, yo pienso que me gusta ser distinto al resto, pienso en ir a contracorriente como el samón del que hablaba mi amigo Marcelo. Uno no necesita de recitales ni de gente que lo valore, para eso ya tiene uno sus fantasmas, y algún que otro lector. Para decirlo con palabras de Gabriel Celaya: "Necesito muy poco / (por ejemplo, mi tiempo) / necesito gastar dinero sin pensarlo, / besar dos o tres bocas (sin comprometerme). / Necesito lo justo (superfluo si calculo), / un delirio alegre (razonable en el fondo); / necesito lo poco que nadie quiere darme, / lo mucho que es un hombre".
lunes, 15 de agosto de 2011
Vivir
Ya no tengo excusas. Cierro la puerta y me voy en dirección al mundo de tus pasos. Tu sonrisa no hace daño a nadie. Me queman en el pecho las palabras firmadas por tus labios y me abandono al interrogatorio de tus dudas. Nunca será tarde si tu boca sueña con la fiesta de mi noche. La verdad es que reflejarme en tus ojos no es sencillo. Pero tú que sabes quién soy aunque nunca lo sepas, camina junto a mí buscando la serpiente. Yo tu Adán con prisas. Tú mi Eva, desnuda y decisiva. Tengo la eternidad entera para vivir contigo.
sábado, 13 de agosto de 2011
En ti respira el mundo
Esta noche volverá su mirada, disparatada,
y por fin te encontraré.
Esta noche custodiarás
mis sueños, que ahí están a pesar del miedo,
abriremos mil botellas de vino
e insomnes y asustados
brindaremos por el instante.
Esta noche me llamará
con tu voz,
tendrá tu olor,
de cristal y acero,
tu paz de plaza en plaza
y tu risa de cisne.
Esta noche, Eva,
nos vestiremos de calle,
olvidaremos aquello que hoy es sombra,
no diré nada, nada dirás,
y veremos corazones locos
pacer en el asfalto
cansados de tanta derrota.
Esta noche
todo empieza y todo acaba en ti,
aún tenemos algo que contar,
toda mi pena.
Esta noche tu rostro amanecerá,
nos emborracharemos de sombras
en esta ciudad herida,
te daré mis alas de oxígeno
para tu espalda,
siendo tu Adán y latido abierto.
Tú serás mi Eva.
En ti respira el mundo.
y por fin te encontraré.
Esta noche custodiarás
mis sueños, que ahí están a pesar del miedo,
abriremos mil botellas de vino
e insomnes y asustados
brindaremos por el instante.
Esta noche me llamará
con tu voz,
tendrá tu olor,
de cristal y acero,
tu paz de plaza en plaza
y tu risa de cisne.
Esta noche, Eva,
nos vestiremos de calle,
olvidaremos aquello que hoy es sombra,
no diré nada, nada dirás,
y veremos corazones locos
pacer en el asfalto
cansados de tanta derrota.
Esta noche
todo empieza y todo acaba en ti,
aún tenemos algo que contar,
toda mi pena.
Esta noche tu rostro amanecerá,
nos emborracharemos de sombras
en esta ciudad herida,
te daré mis alas de oxígeno
para tu espalda,
siendo tu Adán y latido abierto.
Tú serás mi Eva.
En ti respira el mundo.
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